8 consejos para cuidar al recién nacido

8 Dicas para cuidar do recém-nascido

Las primeras veces con un bebé pueden ser mucho más fáciles si se planifica con anticipación, si no es complicado y si confías en tu capacidad para cuidar al recién nacido.

Como madres, siempre tenemos días ocupados y el tiempo parece agotarse rápidamente y con la mitad de las tareas planeadas. Ya sea porque tenemos un nuevo bebé en casa, porque es necesario seguir manteniendo a otros niños o por cualquier otro motivo.

Pero igual de importante, es no olvidarse de sí misma y de sus propias necesidades para conservar su energía y permanecer optimista (consulte Preparación para el parto antes del nacimiento).

8 consejos para cuidar al recién nacido

1. Lactancia materna

La leche materna es el mejor alimento para el bebé pero, además de los beneficios nutricionales, tiene muchos otros. Siempre está lista, cálida y disponible para ofrecérsela al bebé y parece que puede ayudar a la madre a perder algo de peso en el período posparto (ver Alimentación posparto).

Ante algunas dificultades, como tomar el pecho o romper los pezones, busque ayuda de un especialista antes de darse por vencido.

2. No te preocupes demasiado por el silencio

Aunque los bebés necesitan un ambiente tranquilo para descansar y tomar una siesta, no necesitan andar de puntillas durante las siestas durante el día.

Es necesario enseñar a los bebés a distinguir el día de la noche para concentrar gradualmente el mayor período de sueño en la noche: durante el día hay actividad y luz y, por la noche, silencio, oscuridad y descanso.

Por otro lado, algunos bebés incluso encuentran reconfortante el sonido de algunos electrodomésticos como la lavadora o la aspiradora.

3. Vínculo afectivo

Cuidar al recién nacido también es aprender a reconocer sus necesidades y brindarle consuelo. La conexión emocional que los padres establecen con su bebé les permite crear vínculos emocionales que duran toda la vida. Aunque, a veces, el vínculo entre los padres y su bebé no es inmediato, habrá muchas oportunidades para crear una conexión tan especial con el niño.

4. Evite las alergias

Al nacer, el sistema inmunológico del bebé aún no está completamente desarrollado, lo que lo hace más propenso a infecciones y enfermedades.

Preste especial atención a la limpieza de la habitación del bebé (y otras habitaciones de la casa donde se encuentre durante el día) para evitar reacciones alérgicas (como los ácaros del polvo en la casa, por ejemplo).

Decora la habitación de forma sencilla. Use cortinas prácticas que pueda quitar, lavar a máquina y reemplazar fácilmente. Evite las alfombras peludas, los peluches y otros materiales que acumulen mucho polvo.

5. Stock de pañales

Los pañales nunca son demasiado. En promedio, los bebés hacen 10 o más defecaciones al día, lo que significa que necesitarán muchos pañales en casa. Desechables o no, no olvide hacer una buena reserva incluso antes de que nazca su bebé (consulte ¿Cómo le cambio el pañal a mi bebé?).

6. Signos de hambre

Los bebés lloran por una variedad de razones y, a pesar de verse confundidos en los primeros días, usted podrá identificar rápidamente por qué llora su bebé (consulte Llanto de bebé: tipos, causas y cómo calmarse).

Una de las razones más comunes por las que el bebé llora es por qué tiene hambre. Si, además de llorar, tu bebé se lleva los dedos a la boca o hace el reflejo de amamantar con la boca, es señal de que es hora de amamantar. En las primeras semanas de vida, el bebé no debe pasar más de 3 a 4 horas sin ser alimentado.

7. Dormir

Los recién nacidos y los bebés de hasta 12 meses necesitan dormir de 12 a 16 horas al día (consulte la Tabla del sueño). Solo así podrán descansar el tiempo que sea necesario.

La calidad del sueño también es esencial para la producción de la hormona del crecimiento y para que el bebé esté de buen humor y emocionado cuando está despierto. En ese sentido, no se diferencia mucho de los adultos.

8. Cuídate

La recuperación física y emocional del embarazo y el parto junto con la falta de sueño puede ser una carga demasiado pesada de manejar y afectar su confianza como madre y cuidadora.

Cuidar al recién nacido también es cuidarse a uno mismo. Por eso, es muy importante pedir ayuda, dormir cuando el bebé duerme y confiar en tu instinto maternal.

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