Acoso en el trabajo: ¿qué hacer?

Acoso en el trabajo: ¿qué hacer?

Comportamiento de acoso en la oficina: cómo reconocerlos; cuáles son las consecuencias para la víctima y la empresa; cómo intervenir.

Una frase famosa de Charles Darwin dice así: «El trabajo ennoblece al hombre». En tu vida, siempre has estado comprometido con estudiar y trabajar para lograr tus objetivos. Has renunciado a las noches de club, las salidas con amigos y los happy hours universitarios para dedicar tu tiempo a superarse e invertir en tu futuro. Por eso cree que la frase de Darwin es cierta. Además, crees firmemente que nunca debes sentirte «llegado» y es necesario competir con los mayores para aprender lo máximo posible y crecer profesional y personalmente. Entonces, decide enviar su currículum a un importante empresa. Después de una primera selección, se le llama para una entrevista motivacional. Estás listo para mostrar toda tu preparación, tus habilidades y tu inclinación hacia la vacante que has solicitado.

El gerente de la empresa que se ocupa de la selección y formación del personal parece muy impresionado por su carisma y su espíritu de iniciativa. Entonces, después de haber pasado un paso más, te informa que has sido seleccionado y al día siguiente puedes comenzar tu nuevo trabajo. Estás emocionado. Piensas que finalmente todos tus sacrificios pueden ser recompensados. Lleno de buenas intenciones, empiezas a hacer tu trabajo.

En poco tiempo, puede lograr excelentes resultados. Durante su tiempo en la empresa, el gerente estuvo muy cerca de usted. Sin embargo, después de un tiempo, comienza a mostrar cierto interés por ti. El cortejo se vuelve cada vez más insistente. Si bien le estás muy agradecido por creer en ti y en tus habilidades, no le correspondes su sentimiento, por el contrario sientes un cierto malestar frente a su atención. De repente te abraza, acaricia tus brazos cuando hablas, lo sorprendes mientras te mira de manera fija e intrusiva.

¿Crees que las suyas son reales? acoso en el trabajo: ¿qué hacer? Intentaste hablar con él y explicarle que la situación se ha vuelto intolerable. Mientras que antes, en numerosas ocasiones, habéis participado juntos en reuniones fuera de la ciudad y habéis viajado solos en coche sin ningún problema; después de sus confesiones y actitudes indeseadas, el solo pensamiento de estar solo en su presencia genera ansiedad, te hace temblar.

Pero ¿Cómo es posible reconocer un acoso? ¿Qué son las campanas de alarma? ¿Cómo gestionar situaciones críticas? ¿Cuáles son las repercusiones del acoso en el lugar de trabajo sobre la víctima y la empresa? ¿Cómo defenderse? Para conocer las respuestas a estas y muchas otras preguntas, continúe leyendo mi artículo.

¿Qué es el acoso laboral?

los acoso en el trabajo son un síntoma de discriminación y prejuicio; representan un fenómeno que socava profundamente la dignidad de los trabajadores. Las víctimas experimentan una gran angustia y tienden a aislarse. A menudo, este fenómeno está ligado al ejercicio del poder, cuyos contornos son muy opacos: representa un riesgo para las empresas, ya que debido al comportamiento incorrecto e inapropiado de sus empleados (sean conscientes o no), comprometen sus reputación y disminuyen su grado de atractivo hacia el exterior y el interior.

Pero, ¿en qué casos podemos hablar de acoso? La Ley [1] afirma que «Se consideran discriminación incluso acoso, o esos comportamiento no deseado, puesto en marcha por motivos relacionados con el sexo, con el propósito o efecto de violar la dignidad de la trabajadora y de crear un atmósfera intimidante, hostil, degradante, humillante u ofensivo. También se considera discriminación el acoso sexual, o aquellas conductas no deseadas con connotación sexual, expresadas en forma física, verbal o no verbal, que tengan el propósito o efecto de atentar contra la dignidad de un trabajador o de un trabajador y de generar una intimidación, clima hostil, degradante, humillante u ofensivo ».

¿Cómo reconocer el acoso en el trabajo?

El acoso es uno conducta física, verbal o No verbal que tiene como objetivo denigrar o mostrar aversión hacia un individuo. Podemos distinguir el acoso laboral del acoso de género y el acoso sexual. Pero procedamos en orden y analicemos los diferentes tipos y sus características.

¿Qué es el acoso de género?

Ahí acoso de género se refiere a un comportamiento promulgado simplemente porque la otra persona pertenece a un sexo en lugar de a otro. En la base, hay discriminación centrada en género que depende de ciertas creencias como:

  • el supuesto mayor valor de un género sobre el otro;
  • la capacidad de enmarcar a hombres y mujeres sobre la base de estereotipos de género;
  • asignar arbitrariamente cualidades (positivas o negativas) según el sexo.

Por lo tanto, la acoso de género en el trabajo ocurren cuando un individuo está en desventaja en virtud de una serie de factores externos a su habilidades tales como edad, sexo, raza, etnia, discapacidad física o mental, información genética, maternidad o embarazo.

Estas son las frases típicas que podrían pronunciarse por acoso de género: «Este no es un trabajo para una mujer», «Sabemos que las mujeres son demasiado humorales»; «Un hombre en el papel de jefe es más confiable»; «Un hombre no tiene la sensibilidad necesaria para tratar con los clientes», etc.

El acoso de género afecta profundamente la dignidad del ser humano y viola el principio de igualdad de trato. Los trabajadores que viven en un entorno en el que la cultura del respeto se ve socavada por actitudes despectivas y ofensivas no pueden dar el 100% en el trabajo, son incapaces de expresar mejor sus habilidades.

Con el tiempo, el acoso en el lugar de trabajo puede transformar la percepción del contexto laboral en un entorno poco saludable y desagradable en el que se acumulan y concentran emociones negativas como amenaza, inseguridad, ansiedad, desprecio, peligro. Emociones que inevitablemente afectan el desempeño y la salud psicofísica de las víctimas de acoso.

Acoso sexual en el lugar de trabajo

El acoso sexual es una subcategoría del acoso por motivos de género y puede consistir en:

  • comentarios vulgares o apreciaciones sobre la apariencia física de un trabajador;
  • comentarios o bromas sexuales;
  • exhibición de material pornográfico;
  • invitaciones explícitas insistentes;
  • contactos físicos no deseados: besos, caricias, abrazos, roces;
  • chantaje o insinuaciones sexuales a cambio de promociones o ventajas en el trabajo;
  • agresiones y conducen a la violación.

Acoso en el lugar de trabajo: ¿cuáles son las consecuencias para la víctima?

Estudios clínicos (Brodsky, Di Martino) han demostrado cuáles son las consecuencias que pueden manifestarse en la víctima de acoso laboral; en particular, estos son:

  • Síntomas físicos: dermatitis, dolores de cabeza crónicos, dolor de estómago, dolores musculares, problemas cardíacos, dificultad para respirar;
  • síntomas relacionados con estados depresivos: disminución de la autoestima, sensación de impotencia, alteraciones del sueño;
  • síntomas relacionados con cambios de comportamiento: dificultad para concentrarse, hostilidad, enfado, agresión, pérdida de memoria.

Además, se han demostrado importantes correlaciones entre el acoso y la desmotivación al ir al lugar de trabajo (lo que resulta en absentismo) y el trabajo en grupo.

Además, hay que agregar que el acoso en el lugar de trabajo no solo afecta a la víctima, sino también a sus compañeros. De hecho, se encontró que quienes laboran en ambientes profesionales donde hay episodios de acoso, manifiestan niveles de estres, síntomas de ansiedad y pérdida de motivación mayores y más frecuentes que en quienes trabajan en entornos saludables e inclusivos.

Acoso en el lugar de trabajo: ¿cuáles son las consecuencias para la empresa?

El acoso perpetrado en el lugar de trabajo también tiene efectos directos en la empresa: provoca caídas en el desempeño del trabajador, reduce la motivación, genera hostilidad es desconfianza. En resumen, el entorno de trabajo se vuelve tóxico, peligroso, aséptico, desagradable.

Por tanto, el acoso representa un fenómeno especialmente complejo que puede tener:

  • consecuencias en personal de la empresa: absentismo; pérdida de personal calificado; deterioro del clima interpersonal; reducción de la productividad individual; reducción de la motivación y la creatividad; solicitudes de transferencia; costos de reemplazo; formación de un nuevo personal;
  • impactos económicos debido a la pérdida de reputación: daño a la imagen corporativa (por tanto, caída del valor de la acción); reducción de la calidad del producto o servicio; reducción de clientes; pérdida del consentimiento social; disminución de la competitividad y el atractivo en el mercado; riesgo de cierre de la empresa.

Acoso en el lugar de trabajo: ¿qué hacer?

En caso de acoso, es bueno que conozca el Compañía de Policías e informar del incidente a las figuras competentes.

Si sientes un malestar en el lugar de trabajo, intente implementar una serie de medidas que puedan ayudarlo a distinguir el acoso de un comportamiento incorrecto sin saberlo.

Primero, le señala al autor de la conducta de acoso que esas atenciones y esa actitud no son bienvenidas. Es importante ser claro para que ambas partes puedan definir mejor los límites más allá de los cuales no deben ir. Si se excede el límite que estableció, tiene todas las razones para pensar que se trata de acoso.

Si le preocupa lidiar con el acosador, envíeles un correo electrónico informando sobre los comportamientos que lo hacen sentir incómodo; después de eso, pídale que cambie de registro y mantenga una relación puramente profesional.

Si no nota ningún cambio en su conducta, no minimice lo sucedido e busque ayuda de inmediato. No enfrentes este malestar en total soledad. Y lo más importante, no se sienta culpable por creer que usted es la causa de la comportamiento incorrecto de otros. Suele ocurrir que la víctima acabe justificando el acoso sufrido. Por tanto, un sentimiento de vergüenza y soledad puede llevarte a minimizarlo o negarlo por completo, a responsabilizarte por la conducta de acoso, a tener la ilusión de poder mantener el control de la situación. Entonces, para evitar que esto suceda, puede confiar en sus colegas. ¿Alguna vez pensó que podría no ser la única víctima en la oficina?

Además, lleve un registro de lo que sucede en el lugar de trabajo. Puede resultarle útil anotar la fecha, la hora y el lugar del comportamiento de acoso. Guarde todo el material que pueda demostrar lo sucedido: correos electrónicos, cartas, mensajes, capturas de pantalla, grabaciones telefónicas, testimonios.

Finalmente, puede contactar con el figuras a cargo que la empresa pone a disposición queja. Para saber en detalle cómo proceder, consulte la política de la empresa: allí encontrará toda la información al respecto.

No temas que se vulnere tu privacidad: los responsables no pueden hacer públicos los informes, esto es lo que establece la ley de Muñequera [2], que tiene el propósito de proteger a los trabajadores que denuncien delitos o irregularidades de los que tengan conocimiento por motivos laborales.

Nota

[1] Art. 26 Decreto Legislativo 198/2006 (el llamado Código de igualdad de oportunidades).

[2] Ley 179 de 30.11.2017 sobre muñequeras.

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