Blenorragia o gonorrea: síntomas, tratamiento y embarazo

Blenorragia ou gonorreia: sintomas, tratamento e gravidez

La blenorragia o gonorrea (también conocida popularmente como «calentamiento») es una infección de transmisión sexual (ETS), a menudo sin síntomas específicos. Con graves consecuencias para el desarrollo fetal, se considera un factor de riesgo en el embarazo. Conoce los síntomas, la prevención y el tratamiento de esta enfermedad y cómo afecta al embarazo.

Blenorragia: síntomas, tratamiento y embarazo

En las mujeres, la infección se localiza inicialmente a nivel del cuello uterino y puede progresar hacia arriba, dando lugar a endometritis o salpingitis y contribuyendo a la etiología de la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).

La blenorragia también puede resultar en infertilidad y embarazo ectópico.

Causado por bacterias Neisseria gonorrhoeae, es la segunda infección de transmisión sexual de origen bacteriano más común en todo el mundo. Altamente contagiosa, afecta tanto a hombres como a mujeres.

Síntomas

Entre el 25 y el 80% de las mujeres, la infección no presenta síntomas o presenta síntomas inespecíficos (como secreción blanquecina y pus). El período de incubación es de 2 a 7 días.

Entre los síntomas de la blenorragia se encuentran:

  • Dolor o sensación de ardor al orinar;
  • Incontinencia urinaria;
  • Flujo vaginal blanquecino, a menudo con mal olor;
  • Dolor de garganta (al tener sexo oral con una pareja infectada);
  • Inflamación del ano (cuando hay sexo anal con una pareja infectada);
  • Sensación de dolor o ardor al tener relaciones sexuales;
  • Dolores difusos en la parte baja del abdomen.

Diagnóstico en el embarazo

Las mujeres con antecedentes médicos que sugieran una infección gonocócica o enfermedades de transmisión sexual frecuentes se someten al gonocultivo en su primera visita prenatal.

Este gonocultivo debe repetirse en el tercer trimestre en todas las mujeres embarazadas que tienen mayor riesgo de contraer la infección.

¿Cómo afecta la blenorragia al embarazo?

Durante el embarazo, la blenorragia puede provocar un aborto séptico, rotura prematura de membranas (una situación que puede provocar una infección del feto puede ocurrir) en el útero), restricción del crecimiento fetal, parto prematuro y sepsis puerperal.

La blenorragia también puede tener complicaciones para la salud del bebé, especialmente cuando nace por parto vaginal (parto vaginal). Si la madre está infectada en la región genital, las bacterias pueden contaminar al bebé cuando atraviesa el canal del parto, dando lugar a complicaciones como daño ocular o infección generalizada.

Tratamiento de la blenorragia en el embarazo.

El tratamiento de la blenorragia se realiza con antibióticos bajo supervisión médica. La duración del tratamiento varía según el tipo y la gravedad de la infección.

Además del tratamiento antibiótico, se recomiendan otras medidas, como:

  • Tratamiento de la pareja sexual, con o sin síntomas;
  • Abstinencia de las relaciones sexuales durante el tratamiento;
  • Uso de condones masculinos (condones);
  • Siga las pautas médicas.

¿Cómo afecta la blenorragia al recién nacido?

Cuando la mujer embarazada desarrolla blenorragia y no se diagnostica o trata adecuadamente durante el embarazo, el recién nacido puede infectarse durante el embarazo o durante el parto cuando nace por parto vaginal (o parto normal).

En el recién nacido, la infección suele manifestarse en la primera semana de vida con conjuntivitis purulenta, otitis externa y vulvovaginitis o con gonococemia (artritis infecciosa con o sin lesiones cutáneas).

Entre los síntomas de la oftalmía gonocócica o la conjuntivitis gonocócica en el recién nacido se encuentran el dolor y la hinchazón de los ojos, secreción purulenta y dificultad para abrir los ojos.

Si la infección no se trata adecuadamente puede tener consecuencias graves como ceguera. Como este tipo de infección es muy contagiosa, el recién nacido quedará aislado del contacto.

Medidas de prevención

  • Abstinencia sexual (oral, vaginal o anal) a menos que sea con una pareja estable que no sea portadora de enfermedades contagiosas, con una relación a largo plazo y mutuamente monógama;
  • Los espermicidas vaginales que contienen nonoxinol-9 (N-9) no son eficaces para la prevención de enfermedades transmisibles;
  • Utilice siempre un condón masculino de látex correctamente colocado;
  • Evite el sexo oral receptivo con una pareja con herpes oral y las relaciones sexuales en el tercer trimestre con un hombre que tenga herpes genital.

Secreción vaginal durante el embarazo

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