Cámaras de velocidad, prisa al hospital, esposa en trabajo de parto: bien

Cámaras de velocidad, prisa al hospital, esposa en trabajo de parto: bien

Siempre que exista un peligro inminente vinculado a la vida o la salud de una persona, no se podrá sancionar el exceso de velocidad porque constituye una causa de justificación.

Horn explicó, pañuelo blanco a media asta de la ventana y una carrera directa al hospital: esta vez no es un evento negro, sino rosa: un inminente parto. Pero para estropear la fiesta viene elRadares de tráfico quien, alerta e impecable, percibe el exceso de velocidad y multa al apresurado papá. De ahí la duda jurídica: correr en coche porque la esposa de uno tiene dolores del parto ¿es legítimo? O mejor dicho, es posible quitar la multa si va al hospital porque – aparentemente por los síntomas (solo para verificar que es una falsa alarma) – el el bebé está a punto de nacer? La respuesta, a favor del automovilista, está escrita en una sentencia del juez de paz de Agropoli. [1].

La conducta ilícita planteada porque están obligados por una estado de necesidad, para salvarse a sí mismo oa los demás de un peligro inminente, permite perdonar no solo delitos, sino también infracciones administrativas como, precisamente, infracciones al código de circulación. [2]. Lo importante es demostrar que el conductor:

  • no se puso voluntariamente en una situación peligrosa;
  • que hay una situación real de urgencia;
  • que la situación no permitía otras conductas alternativas más «lícitas» que la (ilegal) adoptada. Básicamente, debe parecer que el peligro no podía evitarse de otro modo si no fuera con la conducta impugnada;
  • que la severidad del estado de necesidad es proporcional al comportamiento: no para la hemorragia nasal se puede llegar a casi 200 km / h, ya que nadie ha muerto nunca por un capilar abierto.

En estos casos, sin embargo, no es tanto el estado objetivo de necesidad lo relevante como el percibido por el conductor (riesgo subjetivo). Básicamente, volviendo al ejemplo del padre que maneja como un loco para asegurar a su esposa para el cuidado del ginecólogo, lo que cuenta es que el hombre consideró que sí existía el riesgo de un embarazo en el auto. Aparte de que el médico posteriormente averigua el nacimiento, no era tan inminente.

Otro ejemplo es el de una arritmia cardíaca: quien teme un infarto inminente y, por ello, se apresura a acudir a urgencias, tiene derecho a que le retiren la multa, aunque se trate entonces de una simple fibrilación.

Por tanto, la causa de justificación también opera en el caso de falsa alarma para el parto (o cualquier otro riesgo para la salud) porque la exención de responsabilidad también opera ante la persuasión errónea de estar en un estado de necesidad, siempre que la condena sea engendrada por circunstancias objetivas, como, por ejemplo, el trabajo de una mujer en vísperas del parto.

Nota

[1] GdP Agropoli, enviado. norte. 725/16.

[2] La exención de conformidad con el artículo 54 del Código Civil italiano. bolígrafo. es reconocido por el art. 4 de la ley 689/81 de sanciones administrativas.

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