Cómo ayudar a su adolescente a luchar contra el aislamiento

Orientación escolar y profesional, ¿para qué sirve?

Los efectos del aislamiento a veces no son inmediatos.

En los primeros días, a las familias todavía les resulta fácil disfrutar del tiempo juntos, ocupándolo en diversas actividades y tareas productivas.

Sin embargo, el aburrimiento puede manifestarse a medida que se instala la frecuencia de las rutinas, por lo que existe una mayor tendencia a la aparición de síntomas de ansiedad y / o asociados a estados depresivos.

En el caso de los adolescentes, la dificultad para aceptar el aislamiento puede ser más apremiante, con un aumento de la irritabilidad o una tendencia a romper las reglas, que ya es más frecuente a esta edad, potenciada por esta situación.

Como cuidadores, manejar este proceso no es fácil. Complicado para todos los elementos, más aún con niños de diferentes edades, con diferentes necesidades y expectativas.

Por ello, puede ser importante que las familias intenten adoptar puntos en común que les permitan convivir en una situación que ya es tensa y emocionalmente difícil.

Comprender al adolescente que se pone en su lugar puede ser un punto importante: haz un viaje a tu propia adolescencia si es necesario.

Recuerda la rebelión y tus motivaciones en ese momento. La energía de un adolescente puede ser inagotable. Y ese hecho puede derivar en un malestar mayor, encima del cual se ve obligado a quedarse en casa.

Trate de promover en la medida de lo posible algún tipo de actividad física, en conjunto o individualmente, obviamente también en interiores.

Promocionarlo desde un punto de vista regular y no esporádico: todos los días a la misma hora, preferiblemente por la mañana.

Los amigos, probablemente (o eso esperamos) también de forma aislada, son muy importantes en esta etapa de la vida.

Fomentar, dentro de lo razonable, la comunicación con ellos por medios digitales puede ser una buena estrategia. Para evitar comer en exceso, estipule horarios específicos para que lo haga, si siente esta necesidad como cuidador.

También es importante en este asunto la información que intercambian entre ellos. A veces, los rumores y las noticias sensacionalistas pueden echar raíces entre los grupos de jóvenes. Así que sea una fuente de información creíble y confiable cuando su adolescente comparta algún temor sobre la situación por la que estamos pasando. Esté disponible, pero no presiones.

En la escuela, las rutinas te ayudan a concentrarte en los horarios. Es su obligación seguir estudiando, incluso cuando está en casa.

Por tanto, un reajuste puede costar inicialmente, pero a medio plazo sin duda traerá resultados. Su bienestar emocional también depende en parte de la productividad que está teniendo. Comprenda este tema como algo importante para que se sienta útil y productivo.

Tales momentos requieren un ajuste para todos.

Desafortunadamente, los adolescentes también están incluidos. Intenta mantener la normalidad en la medida de lo posible, haciendo que tu hijo sea consciente de que es una fase transitoria y que en un futuro retomará todas las salidas, juegos y contacto cara a cara que ahora tanto desea, pero por la salud de él y de todos, tendrá que posponer unas semanas. .

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