Corioamnionitis: síntomas y tratamiento – Mãe-Me-Quer

La corioamnionitis, una infección bacteriana de las membranas y el líquido amniótico, es una complicación poco común que afecta aproximadamente del 1 al 2% de los embarazos. La rotura prematura de membranas aumenta el riesgo de contraer corioamnionitis porque las bacterias en la vagina pueden alcanzar el saco amniótico después de que se ha roto.

¿Qué es la corioamnionitis?

La corioamnionitis es una infección de las membranas y el líquido amniótico causada por bacterias. Es causada por bacterias comunes como E-coli o estreptococo del grupo B (el que se analizará alrededor de la semana 35 de embarazo en la visita de seguimiento). Esta infección es una de las principales causas de rotura prematura de membranas y parto prematuro.

La rotura de membranas provoca la pérdida de líquido amniótico y permite la entrada de bacterias de la vagina a la cavidad amniótica que provocan inflamación de las membranas fetales, afectando también a la placenta y al cordón umbilical.

Durante el embarazo, el tapón mucoso crea una barrera física entre el útero y el exterior, protegiendo al bebé del riesgo de infecciones y contaminación durante el embarazo. En el caso de una rotura prematura de las membranas, las bacterias que habitan la vagina tienen un canal abierto y llegan al útero infectando el líquido amniótico.

La infección de las membranas fetales también puede ocurrir a través de la sangre o después de un procedimiento obstétrico invasivo, como la amniocentesis.

Signos y síntomas de corioamnionitis

El diagnóstico de corioamnionitis no es sencillo ya que no existe una prueba sencilla para detectar la infección.

Entre los síntomas de la corioamnionitis se encuentran:

  • Fiebre;
  • Aumento de la frecuencia cardíaca de la madre y el bebé;
  • Dolor o sensibilidad en el útero;
  • Pérdidas de líquido amniótico con un olor muy desagradable (si las membranas ya se han roto);
  • Secreción vaginal con olor desagradable (si las membranas no se han roto);
  • Aumento del número de glóbulos blancos (leucocitosis materna) en la sangre (> 15.000 leucocitos / mm3), una señal de que el organismo está combatiendo las infecciones.

Como estos síntomas son comunes o similares a otros trastornos del embarazo, es necesario un examen cuidadoso por parte del obstetra.

Si nota una pérdida de líquido amniótico o una secreción maloliente, debe comunicarse con su médico de inmediato.

¿Cómo se hizo el diagnóstico?

El diagnóstico de corioamnionitis se realiza mediante el estudio de los síntomas junto con un examen físico. Los análisis de sangre pueden indicar la presencia de bacterias.

También es posible analizar el líquido amniótico (amniocentesis) que indica la presencia de bacterias en caso de infección. Al mismo tiempo, la ecografía se puede utilizar para controlar la salud y el bienestar fetal.

Dado que las mujeres que han tenido esta infección en un embarazo anterior tienen un mayor riesgo de infección en un nuevo embarazo, el médico:

  • Solicitar análisis de orina y de flora vaginal para detectar la infección por clamidia (la enfermedad de transmisión sexual más común) y micoplasma (uno de los microorganismos responsables de la vaginosis bacteriana), y
  • Cultivo del recto para descartar infección por estreptococo del grupo B.

Tratamiento de la corioamnionitis

El tratamiento dependerá del estado de salud de la mujer embarazada, su historial médico, el grado del trastorno y su tolerancia a las drogas.

Si se diagnostica una corioamnionitis, lo más probable es que se medica con antibióticos y se induzca el parto.

Para prevenir complicaciones maternas y salvaguardar el bienestar fetal, el bebé también puede nacer por cesárea. Después del parto, la madre y el bebé continúan recibiendo antibióticos para asegurarse de que no se desarrollen nuevas infecciones.

Tambien te puede interesar:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *