El cuidado de los dientes de leche comienza en el embarazo

El cuidado de los dientes de leche comienza en el embarazo

Actualmente, se cree que los dientes se forman muy temprano, y las principales recomendaciones nacionales e internacionales están encaminadas a prevenir de forma precoz posibles problemas de salud bucal.

Cuando lo dice demasiado pronto, está en el útero de la madre. La formación de los dientes comienza alrededor de las 6 semanas de gestación. Entonces, tiene sentido que la prevención comience en ese momento.

Existe evidencia científica que relaciona las condiciones bucales de la madre, por ejemplo la enfermedad de las encías, con el parto prematuro o con el nacimiento de bebés con bajo peso al nacer. Además, los cambios sistémicos durante el embarazo, como la falta de vitamina D, pueden provocar cambios en el esmalte de los dientes de los niños (que se vuelven más amarillos y más débiles).

Por ello, recomendamos consultar a la gestante en el primer trimestre y consultar la atención prenatal dental, que debe realizarse en el tercer trimestre de gestación. Mientras que el primero está dirigido a la salud y el cuidado bucal de la madre durante los 9 meses de embarazo, el segundo está dirigido al bebé. En este último se comparte con la embarazada toda la información para el cuidado de la higiene bucal del bebé y los hábitos a implementar para asegurar el correcto desarrollo de los maxilares y sus funciones básicas.

El tratamiento dental se puede realizar en cualquier momento del embarazo, sin embargo el segundo trimestre es el momento más adecuado, ya que es el período de mayor estabilidad del embarazo. En casos urgentes, el tratamiento necesario se puede realizar en cualquier momento, ya que las consecuencias del dolor y estrés son más dañinos que la posible ansiedad del tratamiento dental. Además, la infección oral es más dañina para el bebé que el tratamiento dental, porque la madre puede infectar al bebé a través de los microorganismos resultantes de estas enfermedades.

Las consultas deben ser rápidas y realizarse en la segunda mitad de la mañana, cuando las náuseas son menos frecuentes. Debe evitar el contacto con los niños que asisten a la clínica para prevenir la propagación de enfermedades virales infantiles.

Esto se debe a que, si pensamos un poco, nos damos cuenta de que el bebé, en los primeros años de vida, interactúa con el mundo a través de la boca.

Estudios recientes indican que la primera infancia es fundamental para el correcto desarrollo del bebé. De hecho, la dentición permanente es un registro de cambios en la formación de los dientes en el período de tiempo entre el nacimiento y los 12 años de edad. Los hábitos que se adquieren en esta etapa pueden tener graves consecuencias para todo el sistema respiratorio y bucal. Por tanto, la idea es que el niño esté acompañado por el dentista del niño, el odontopediatra, durante todo su crecimiento, porque estos hábitos serán determinantes para mantener su salud.

En cuanto nazcan los primeros dientes del bebé, debes comenzar a cepillarlos con un cepillo de cerdas suaves y pasta de dientes con 1000 ppm de flúor, en la cantidad de un grano de arroz crudo. Eso sí, no debemos olvidar que cada niño es diferente y por ello es recomendable que la primera consulta en el odontopediatra sea hasta el primer año de vida para recibir una orientación individual y personalizada para cada caso y familia.

Artículo de Drª. Inês Guerra Pereira

Odontólogo y autor del blog “Dente a Dente”

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