El derecho del niño a conocer sus orígenes

El derecho del niño a conocer sus orígenes

Derecho al nombre e identidad personal, nacimiento anónimo y derecho a conocer el origen biológico: la madre puede permanecer en el anonimato, pero no después de su muerte, momento en el que el niño puede conocer su nombre.

La derecho al nombre e identidad personal encuentran su reconocimiento constitucional en el art. 2, que protege la identidad del individuo tanto como individuo como en las formaciones sociales donde se desarrolla su personalidad.

En el nivel de las regulaciones del código, por otro lado, solo se reconoce explícitamente el derecho a un nombre y la protección del derecho relacionado a la identidad personal es el resultado de la extensión analógica de las reglas positivas existentes sobre la protección del derecho a la identidad personal. nombre e imagen. El derecho a la identidad personal se configura como el derecho a ser reconocido según las características individuales, así como a la percepción social y tiene las mismas formas de protección que el derecho al nombre.

La derecho a conocer sus orígenes biológicos.

El parto anónimo y el derecho a conocer el origen biológico

Después de la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, 25 de septiembre de 2012, Godelli v. Gobernador Italia y del Tribunal Constitucional, 18 de noviembre de 2013, n. 278, el SC, con Sect. 1, no. 15024/2016, Necesidades, RV. 641021, se pronunció sobre el derecho del niño a conocer sus orígenes y aacceso a los datos personales de la madre biológica con especial referencia al caso de muerte de la madre.

El caso que fue objeto de la sentencia fue el de una mujer que, exponiendo que nació de una madre que había pedido permanecer en el anonimato y había sido adoptada, había solicitado al Juzgado de Menores tener acceso a los datos concernientes. el nacimiento que figura en la historia clínica. Aceptada la solicitud de la demandante, obteniendo la documentación y comprobando la muerte de la madre biológica, el tribunal había rechazado la solicitud de la demandante de conocer el nombre de esta última bajo el supuesto de la imposibilidad de consultarla sobre el persistente deseo de permanecer en el anonimato. El tribunal de apelación, incautado en la denuncia, confirmó la decisión, excluyendo que la muerte de la madre pudiera considerarse como una revocación implícita de la voluntad de manteneranonimato.

En la sentencia en cuestión, la CV, tras un extenso divagación de fuentes internacionales y supranacionales, define el derecho a conocer el origen biológico y las circunstancias del nacimiento como un derecho fundamental de la persona, expresamente previsto en diversas legislaciones europeas, planteado respaldado por la propia Corte Europea Los derechos humanos en el ámbito de la noción de vida privada y en el ámbito de la protección de la identidad personal. Según el razonamiento realizado por la Corte, resulta impropio hablar de conflicto de intereses o derechos fundamentales, al tener, en cambio, una ponderación entre derechos fundamentales con la mera referencia al derecho de la madre a elegir el anonimato (realizado por diversas razones: salud , económico, social) frente al derecho del niño a conocer sus orígenes. Sin embargo, después del nacimiento del niño, la madre no tiene derecho a permanecer en el anonimato; ya no es el derecho a la vida lo que está en juego, sino siempre el derecho a la elección del anonimato lo que le ha permitido llevar el embarazo a término.

En este sentido, la sentencia del Tribunal Constitucional, 22 de noviembre de 2013, n. 278, que declaró la ilegitimidad constitucional del art. 28, párrafo 7, de la ley núm. 184, donde excluyó la posibilidad de autorizar al menor a acceder a información sobre su origen sin haber verificado previamente la voluntad actual de la madre. Según los jueces, esta regla conllevaba la irreversibilidad del secreto materno y estaba destinada a exponer al niño a la inevitable y definitiva pérdida de su derecho a conocer sus orígenes. Por tanto, la irreversibilidad del secreto contrastaba con los artículos 2 y 3 de la Constitución.

Por tanto, en aplicación de los principios antes expuestos, el CV declara que, en el caso de las denominadas entrega anonima, luego de la muerte de la madre, existe el derecho del niño a conocer sus orígenes biológicos a través del acceso a información relativa a la identidad personal de la madre, ya que no puede considerarse operativa. más allá del límite de la vida de la madre, el plazo de cien años desde la formación del documento para la expedición de la copia íntegra del acta de asistencia al nacimiento o historia clínica, incluyendo los datos personales que hagan identificable a la madre que ha declarado no querer ser nombrada, siempre que porque por el art. 93, párrafo 2, del decreto legislativo de 30 de junio de 2003, n. 196 (Código de protección de datos personales), que determinaría la cristalización de esta elección incluso después de su muerte y la pérdida definitiva del derecho fundamental del niño.

Por tanto, el principio fue reafirmado por la Secta. 1, no. 22838/2016, Acierno, en curso de máxima limitación, que también precisó que el tratamiento de los datos personales de la madre que dio a luz de forma anónima y de la que se tuvo conocimiento debe ser lícito y no lesivo de derechos de terceros.

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