El problema del padre resentido en el desarrollo del niño

ted Bear

Desafortunadamente, este problema es muy común. Es un título puramente ejemplar para algo que afecta a muchos padres: el resentimiento.

Y si pudiéramos hacer una lista de las acciones que más obstaculizan el desarrollo del niño, el resentimiento estaría sin duda entre las diez primeras.

El resentimiento comienza a una edad temprana y tiene muchas causas.

Una de ellas es (indirectamente) la responsabilidad del niño, quien, por ser más molesto, su tendencia a cometer más errores pone a los padres en situaciones en las que no les gustaba estar.

Una rabieta frente a los amigos genera vergüenza, que en consecuencia genera frustración y que luego genera resentimiento.

Y el resentimiento durante el desarrollo puede ser muy dañino porque contamina las acciones posteriores a la que causó el desgaste.

Una sencilla cena con el niño y una rabieta que se observó en todo el restaurante. Cualquier padre que se respete a sí mismo se avergüenza.

Esta vergüenza muchas veces impide corregir el comportamiento, en el momento y con el castigo adecuado.

Pasó el momento, pero no el resentimiento.

Es muy probable que los padres se resientan por la vergüenza que sintieron. Si no tienes cuidado, las reacciones que tendrás en el futuro con el niño pueden estar contaminadas por el niño, actuar con frialdad, ser más agresivo o no valorar algo bueno que el niño ha hecho en otra situación que no tiene nada que ver con la experiencia.

Si la búsqueda de una educación cada vez mejor para su hijo es importante, busque también el resentimiento que ha desarrollado indirectamente hacia él.

como podemos prevenir esto?

Sobre todo mirar.

Si el niño se equivocó, primero comprenda por qué y luego actúe para corregir este comportamiento, por el momento, para que comprenda que este castigo es una consecuencia del mismo comportamiento errático que tuvo.

Reflexiona más tarde sobre si el resentimiento permanece. Si es así, trate de eliminarlo lo mejor que pueda.

Si en los siguientes momentos el niño hace algo que lo enorgullece, valore esa acción en lugar de ignorarlo.

Cada acción merece una nueva reacción, recuérdalo. Ambos, bueno y malo.

Comprender lo que hace bien o mal ayuda a su hijo a desarrollarse de manera saludable.

El resentimiento es uno de los sentimientos más dañinos en las relaciones humanas. A menudo evita que los conflictos se resuelvan, incluso creando espacio para que crezcan otros nuevos.

En el desarrollo infantil, el cuidado debe ser aún mayor ya que se trata de un ser humano frágil y que necesita su orientación asertiva para un desarrollo saludable y un crecimiento adecuado.

No se resienta por las acciones de su hijo, más bien resienta el resentimiento que crea con estas acciones. Un análisis cuidadoso es importante para su futuro.

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