Estenosis del píloro: vómitos compulsivos

Estenosis del píloro: vómitos compulsivos

La estenosis del píloro, o estenosis del píloro hipertrófica, es una enfermedad que suele manifestarse entre el primer y el segundo mes de vida del bebé. Su incidencia es de 3 por mil bebés, con mayor prevalencia en varones.

¿Qué es la estenosis del píloro?

El píloro es el esfínter muscular que se encuentra entre el estómago y el intestino delgado. Normalmente, el píloro se contrae para mantener la comida en el estómago para digerirla. Luego se abre para permitir que la comida fluya hacia el intestino. Sin embargo, a veces, por razones que aún no se han aclarado completamente científicamente, el píloro se espesa y se cierra, bloqueando el paso de los alimentos. Esta condición se llama estenosis del píloro.

Cuando los bebés padecen esta enfermedad, vomitan toda la leche ingerida inmediatamente después de una comida, lo que puede provocar deshidratación y desnutrición.

¿Qué señales indican que estás enfrentando esta condición?

El bebé puede vomitar leche por varias razones, como ser intolerante a la lactosa, tener gasteroentritis infantil. Pero hay signos que diferencian la estenosis del píloro de estas otras afecciones clínicas o alergias alimentarias:

  • El vómito está en un jet;
  • El abdomen está hacia adentro;
  • Después de vomitar, el bebé todavía tiene hambre;
  • Adelgazamiento a medida que avanza la enfermedad;
  • Inicio de ictericia neonatal cuando comienzan a perder peso.

Cualquiera de estos signos debe evaluarse con un profesional de la salud para realizar el diagnóstico y decidir la terapia adecuada.

Sin embargo, conviene señalar que existen factores de riesgo para que el niño desarrolle esta enfermedad.

Factores de riesgo de la estenosis pilórica

Los factores de riesgo para tener más probabilidades de tener esta enfermedad son los siguientes:

  • Bebés varones;
  • Tener padres o hermanos que también tuvieran la enfermedad (historial médico);
  • Uso de ciertos antibióticos durante las primeras semanas de vida, como eritromicina;
  • Las mujeres embarazadas que fuman durante el embarazo pueden crear una mayor probabilidad de que el niño sufra de estenosis pilórica.

¿Cómo se hizo el diagnóstico?

El diagnóstico debe hacerse, en una primera etapa, mediante la observación y palpación del estómago del bebé, ya que cuando tiene la enfermedad se puede notar o sentir un pequeño bulto en su abdomen. Posteriormente, el médico puede solicitar una ecografía abdominal para confirmar el diagnóstico.

Además, el profesional sanitario también puede solicitar una muestra de sangre para comprobar si el niño está deshidratado debido a vómitos intensos.

¿Qué tratamientos son posibles?

Ante esta situación, el médico podrá curar la deshidratación (si ocurre) con la administración de líquidos por vía intravenosa y tratar la obstrucción del canal mediante un procedimiento quirúrgico, la piloromiotomía.

Realizada bajo anestesia general, la piloromiotomía consiste en cortar el músculo pilórico grueso para conseguir que lo que ingiera el bebé pase del estómago al intestino, sea digerido y no rechazado. Por lo general, la recuperación es rápida, con una estadía promedio en el hospital de hasta 3 días, y el niño puede ser amamantado nuevamente un día después del procedimiento.

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