¿Hay compensación para los abuelos?

¿Hay compensación para los abuelos?

Si la conducta del personal de salud en el momento del parto les impide crear un vínculo con el nieto, ¿hay daño por pérdida de oportunidad?

El dolor insoportable de los padres que pierden a un hijo en la sala de partos, justo cuando el bebé debería ver la luz, sin duda se suma al de los abuelos. Todo se vuelve aún más difícil cuando se constata que el feto ha fallecido por un error o incompetencia del personal de salud que asistió a la madre en el momento del parto. Que los padres tienen derecho a emprender acciones legales para que quienes se hayan equivocado paguen, parece bastante establecido. Pero por un bebé nacido muerto, ¿hay compensación para los abuelos?

Una sentencia reciente del Tribunal de Bolzano [1] pone de relieve el derecho de los abuelos a tener un vínculo paterno con su nieto. Y si alguien, por ser incompetente, le niega ese derecho, está llamado a compensar lo que se llama «daño por pérdida de oportunidad»: en este caso no es otra cosa que la imposibilidad de convertirse en abuelos por alguien. Veamos qué pasa en estos casos.

Daño por pérdida de oportunidad: ¿qué es?

Por «casualidad» nos referimos a la posibilidad de obtener algo en el futuro, ya sea un resultado (superar una competencia laboral), un activo tangible (una victoria) o, como en este caso, un activo intangible, como vínculo parental.

Allí perdida de oportunidad no consiste en impedir que uno tenga ese resultado, bien material o vínculo, sino en negar la posibilidad de obtenerlo. Por poner un ejemplo: la pérdida de oportunidad en una competición no consiste en manipularla para ganar a un candidato en particular sino en excluir de la prueba a quien tendría derecho a hacerlo. De esta forma, este último pierde la oportunidad de participar, aunque no demuestre ser capaz de aprobar el examen. Este es un daño que la jurisprudencia ha considerado más de una vez compensable.

En la historia que nos ocupa, por tanto, la pérdida del azar es juzgada por el Juzgado de Bolzano como la imposibilidad otorgada a los abuelos (así como a los padres) de convertirse en tales y de disfrutar del vínculo paterno con el sobrino (la sobrina, porque en este caso era un niño) al que tenían derecho.

Feto muerto: el caso Bolzano

Para comprender mejor el razonamiento del juez del Tirol del Sur, es necesario explicar el asunto sobre el que se dictó la reciente sentencia. Todo comenzó en la sala de partos del hospital donde una mujer de 28 años fue a dar a luz a su bebé. El embarazo transcurrió sin problemas. Durante el parto, justo cuando la madre estaba a punto de dar a luz, surgieron algunas complicaciones que el personal de salud no pudo resolver. El niño murió todavía en el útero de «prolongado sufrimiento hipóxico intrauterino». En la práctica, el feto murió asfixiado.

Tras el primer momento de la pérdida, los cuatro abuelos desaparecidos de la menor se dirigieron al Juzgado para pedir una indemnización por el daño de los padres o el de perdida de oportunidad por la muerte de la nieta. Los cuatro estaban convencidos de que la muerte de la niña fue causada por el negligencia, la inexperiencia o imprudencia del personal sanitario del hospital. De esta manera, por culpa de otros, no tuvieron la oportunidad de convertirse en los abuelos de ese niño.

Los avalúos ordenados por el juez determinaron, por un lado, que durante el parto no se siguieron «los procedimientos correctos y acordes con las leges artis encaminados a la protección del bienestar fetal». En consecuencia, la muerte del menor se atribuyó a la conducta de los médicos ante los cuales el hospital rinde cuentas. [2].

Feto nacido muerto: compensación para los abuelos

En cuanto a daño por pérdida de oportunidad debido a la falta de goce del vínculo con la nieta, se puede pensar que cuando el feto nació ya muerto no había forma de crear relación alguna entre el niño y los abuelos y que, por lo tanto, no se puede hablar de daño a un niño. vínculo parental ya que nunca existió.

Sin embargo, según el juzgado de Bolzano, la conducta del personal de salud que provocó la muerte del feto resultó en «la total ruptura de la posibilidad» por parte de los abuelos «de poder ver nacer a su nieta y poder cultivar una relación sólida con ella. vínculo emocional ”, en los términos también expresados ​​por la Constitución.

En definitiva, es una pérdida de azar, dado que, de hecho, no se ha dañado un vínculo existente pero se ha impedido que se establezca ese vínculo al que tenía derecho: «La muerte del feto – se lee en el sentencia – ocurrió cuando se acercaba el nacimiento, frustrando así una posibilidad en un momento cercano a su realización «

Este daño, concluye la Corte, debe ser compensado a discreción del juez.

Nota

[1] Enviado Juzgado de Bolzano. norte. 638/2021.

[2] Art. 1228 cod. civ.

Autor de la imagen: canva.com/

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