Historia de la princesa y el sapo – Cuentos y fábulas para niños

Historia de la princesa y la rana - Cuentos y fábulas infantiles

La historia de la princesa y el sapo les enseña a niños y adultos la importancia de cumplir siempre las promesas que hacemos, sin importar cuánto nos cueste. En este caso, una promesa que a la princesa le costó cumplir proporcionó una recompensa inesperada.

Este cuento clásico fue escrito y popularizado por los hermanos Grimm.

Una rana recupera el balón dorado de la princesa.

Hace mucho, mucho tiempo hubo una princesa que vivía en un reino muy lejano. Esta princesa era muy hermosa, con cabello rubio muy largo. También tenía muy buen corazón.

La princesa tenía un balón dorado que era su favorito. Un día, sin querer, la princesa arrojó la pelota a un lago. Trató de atraparlo pero falló. Muy triste, porque pensé que nunca volvería a ver la pelota, comencé a llorar.

De repente, escuchó una voz. Miró hacia abajo y vio una enorme rana a su lado.

– Princesa, no llores. Te devolveré la pelota – dijo la rana – ¿De verdad puedes hacerme ese favor? Preguntó la princesa. ‘Claro, pero con una condición. Solo lo haré si me besas.

La princesa estuvo de acuerdo con la condición de la rana.

Luego, la rana saltó al lago y atrapó la pelota. Nadó con ella y la llevó a la princesa. Sin embargo, tan pronto como vio el baile, la princesa comenzó a huir hacia el castillo sin cumplir su promesa. Incluso escuchó a la rana gritar:

– ¡Princesa, no estás cumpliendo tu palabra!

La rana no pudo seguir los pasos de la princesa, pero fue tras ella. Mucho más tarde llegó a la puerta del castillo y empezó a llamar para que le respondieran.

Todo ese ruido llamó la atención del rey que envió a la rana antes que él.

La princesa cumple su promesa y sucede algo extraordinario

Ya en presencia del rey, que le preguntó el motivo de la visita, la rana respondió: – Alteza, sólo vine a pedir una promesa. La princesa, tu hija, prometió besarme después de que atrapara la pelota que había tirado al lago.

Después de escuchar la historia de la rana, el rey envió a buscar a la princesa. En presencia de todos los presentes, el rey explicó a su hija que siempre se debe cumplir una promesa.

Lo siento, la princesa comenzó a llorar y dijo que cumpliría con la palabra dada a la rana. Con disgusto, porque el animal era viscoso y áspero, y ante la mirada de todos, acercó los labios de la rana y lo besó.

Inmediatamente, apareció un gran destello y, para el asombro de todos, la rana se convirtió en un chico guapo, vestido con un atuendo de príncipe.

El niño, que en realidad era un príncipe, dijo entonces que una bruja lo había convertido en rana y que solo el beso de una doncella terminaría con el hechizo.

Los jóvenes príncipes se enamoraron y después de un tiempo el príncipe le pidió a la princesa que se casara con él. La princesa aceptó.

Tuvieron una gran fiesta de bodas, que duró una semana entera. La princesa y el príncipe se unieron a sus dos reinos y estaban muy felices.

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