Juguetes con sonido: ¡cuidado con tu oído!

Los juguetes con sonido pueden ser divertidos, ¡pero tenga cuidado con su audición!

¡El sonido y los niños suelen combinar a la perfección! Es una combinación que normalmente hace a los niños muy felices. ¡Y cuanto más sonido (o ruido) mejor!

Con los juguetes ocurre lo mismo. Los juguetes con sonido suelen ser muy atractivos para los niños. Para la mayoría, cuanto más alto, mejor. Puede parecer divertido, pero … además de causarles un gran dolor de cabeza a los adultos, los juguetes con sonido pueden dañar su audición.

Por eso, es necesario tener mucho cuidado con los juguetes que tu hijo recibe como regalo o pide comprar. Los expertos en audición coinciden unánimemente en que ciertos juguetes no son adecuados para los oídos porque son demasiado ruidosos. Esto puede tener graves consecuencias para la audición e incluso consecuencias permanentes e irreversibles.

Por lo tanto, la protección auditiva se aplica a cualquier edad. Y comienza en la primera infancia.

Por lo tanto, es importante tener algunos conocimientos sobre cómo elegir juguetes con sonido que no dañen la audición de su hijo. También es útil poder identificar juguetes que pueden dañar su audición.

¿Qué es demasiado ruidoso y qué es aceptable?

Hay juguetes que son muy ruidosos y, por lo tanto, fáciles de identificar como que pueden afectar su audición. Otros pueden dejar a sus padres en duda.

En primer lugar, hay cierta información que es útil conocer para que pueda tomar decisiones informadas.

El sonido se mide en decibelios (dB). Los niveles de hasta 50 dB se consideran seguros. Sin embargo, un sonido de 70 dB ya se considera perturbador. Los adultos deben escuchar un máximo de 40 horas a la semana a 80 dB; para los niños, el límite es de 75 dB.

Estar expuesto a sonidos por encima de 85 dB durante un período de tiempo considerable puede causar pérdida de audición inducida por ruido. Asimismo, una breve exposición a 120 dB o más puede provocar el mismo tipo de daño.

Se estima que las pérdidas auditivas temporales y reversibles ocurren en aproximadamente el 8.5 por ciento de los niños de entre seis y 11 años.

A modo de ejemplo, se presentan los dBs emitidos por cada uno de los siguientes medios de transporte y objetos comunes:

  • Avión despegando – 140 dB (daño auditivo agudo)
  • Concierto de rock – 120 dB (daños graves)
  • Camión de basura: 100 dB (daño auditivo crónico con una exposición superior a 8 horas; muchos juguetes ruidosos se encuentran dentro de esta categoría
  • Secador de pelo: 80 dB (posible daño auditivo si la exposición es prolongada)
  • Conversación normal – 60 dB
  • Lluvia cayendo – 50 dB

¿Cómo decides si un juguete con sonido es demasiado ruidoso?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la exposición a un ruido excesivo es la principal causa evitable de sordera permanente. La OMS y la Unión Internacional de Telecomunicaciones desarrollaron recientemente un documento sobre audición segura en el uso de dispositivos y sistemas. El documento establece que los fabricantes de smartphones y otros dispositivos con sonido deben incluir instrucciones precisas sobre seguridad auditiva.

Los juguetes que suenan que tienen sirenas y chirridos pueden ser perjudiciales para la audición de su hijo. Algunos incluso pueden emitir sonidos de 85 dB. Un adulto que trabaja con estos decibeles (por ejemplo, una cortadora de césped) debe usar protección para los oídos. Son, por tanto, juguetes que merecen precaución.

Además, un niño pequeño tendrá una mayor tendencia a tocar el oído con los juguetes. Esto provoca que los decibelios que llegan a tus oídos aumenten mucho. Por ejemplo, un juguete con una sirena que emite 90 dB cerca del niño, ¡puede alcanzar los 120 dB si el niño se lo toca en la oreja!

Entonces, antes de comprar juguetes con sonido, pruébelos en la tienda.

¿Cómo probar juguetes con sonido?

Se recomienda lo siguiente para probar los juguetes de sonido de su hijo:

1- Coloca el juguete cerca de tu oreja, a la misma distancia que tu hijo. Si el juguete suena demasiado ruidoso, es posible que esté dañando a su hijo.

2- Coloque el juguete a una distancia similar a la del brazo de su hijo. Si el juguete es demasiado ruidoso, no debería ser seguro.

3- Si tiene que hablar más fuerte para que lo escuchen cuando el juguete está haciendo un sonido, el juguete no es seguro para la audición.

4- Prueba el juguete en la tienda. Tenga en cuenta que la diferencia entre el sonido experimental en la tienda y el sonido real del juguete puede no ser muy alta.

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