La autoestima y los niños: cuál es su importancia

La autoestima y los niños: cuál es su importancia

La autoestima es un concepto muy importante cuando hablamos de desarrollo infantil. Muchos problemas de conducta también presentan problemas en la autoestima del niño, que de alguna manera se ve afectada, como consecuencia de alguna situación que puede haberle causado frustración, agotamiento emocional o dolor.

Sabemos que la autoestima es un concepto individual, que se construye internamente a lo largo de la vida y que, en consecuencia, varía de persona a persona.

En los diferentes grados de desarrollo, todas las figuras de relevancia para el niño tienen un papel muy importante en la construcción de su autoestima, reforzando cada logro y cada paso que se da hacia la independencia.

La autoestima es muy importante para su desarrollo, ya que sustenta gran parte de las acciones que pueda tener en el futuro, y si no está bien estructurada puede perjudicar su desarrollo en varias áreas.

Es con este constructo con el que el niño desarrolla creencias y sentimientos sobre sí mismo, sobre si es capaz de superar un determinado obstáculo y qué comportamiento debe o no debe tomar en una determinada situación.

Su equilibrio emocional puede depender en parte de esta capacidad, actuando aquí la autoestima como una especie de regulador de las motivaciones y actitudes que tendrá el niño ante los desafíos que enfrentará.

Es incorrecto pensar que una alta autoestima por sí sola es sinónimo de salud mental y estabilidad.

A menudo, una alta autoestima, pero mal estructurada, puede generar en los niños esquemas de soberbia, lo que puede penalizar su autocontrol ante una variedad de obstáculos y desafíos.

Y de hecho, el autocontrol es un concepto muy importante en todas las etapas de la vida, dadas las muchas oportunidades que se crearán durante la escuela, las relaciones amistosas y el desempeño profesional posterior.

Un buen autocontrol puede ser un buen predictor de una buena autoestima, ya que si el niño se siente seguro en relación a sus propias acciones y emociones, también se siente más seguro de sí mismo y de lo que es o no es capaz de hacer.

Es importante que los padres y otros cuidadores se den cuenta de que como individuo social, que se adapta a diversos grupos durante las etapas de la vida, una baja o alta autoestima mal estructurada puede traer consigo diversos problemas sociales que influyen y provocan malestar.

Estos cambios son muy notorios en los adolescentes, en grupos de amigos, cuando una baja autoestima puede dificultar la integración y en consecuencia llevar al adolescente a incurrir en conductas de riesgo.

Sobre todo la autoestima permite al niño tener un mayor conocimiento de sí mismo, qué sentimientos le pertenecen y desarrollar de manera saludable su propia identidad.

Es uno de los conceptos más importantes para el desarrollo porque es parte del cual le permite al niño tener la capacidad de decir que no, experimentando un sentido de realización y seguridad personal frente a sus expectativas y convicciones personales.

Una buena autoestima puede ser un indicador importante de un buen desarrollo, pudiendo llegar a ser un adulto más consciente, seguro y, en consecuencia, más feliz.

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