Laringitis: que es, causas, síntomas y tratamientos

Laringitis: que es, causas, síntomas y tratamientos

La laringe es un órgano extremadamente importante en el funcionamiento normal de la respiración, la deglución y el habla. Perteneciente al sistema respiratorio, la laringe impide el paso del aire durante la deglución y no permite que ciertas sustancias y partículas de alimentos entren en el tracto respiratorio. Además, se encarga de la producción de sonido. Por lo tanto, cuando está inflamado (una condición llamada laringitis), puede afectar no solo la respiración, sino también la deglución y la voz.

Laringitis

¿Qué es?

La laringitis es una afección médica aguda caracterizada por inflamación o edema de la laringe, el órgano en el que se encuentran las cuerdas vocales.

Junto con la amigdalitis y la faringitis, esto se encuentra en los primeros lugares de la clasificación patologías respiratorias más frecuentes. Aunque una gran mayoría de casos son temporales y no tienen consecuencias graves, es necesario contar con observación médica e intervención temprana para que no se convierta en una enfermedad recurrente, es decir, crónica.

Tipos de laringitis

La laringitis se puede clasificar teniendo en cuenta el período de tiempo del proceso inflamatorio:

En este caso, la laringitis suele tener un menos de tres semanas y sus principales síntomas son edema, inflamación y exudación de la mucosa del órgano. Este es el tipo más común de laringitis.

En el caso de laringitis crónica, el el período de inflamación es superior a tres semanas y puede haber hipertrofia o metaplasia de la mucosa (cambio reversible en el que un tipo celular diferente es reemplazado por otro tipo celular del mismo linaje), así como fibrosis de sus capas más profundas. Por estas características es fundamental que el profesional sanitario especializado (otorrinolaringólogo) investigue más a fondo su origen, ya que el proceso inflamatorio puede ser una manifestación clínica de otra enfermedad sistémica.

Causas

La laringitis es una enfermedad que puede ocurrir como resultado de:

  • un frío/la gripe, bronquitis o neumonía;
  • infecciones virales, como el sarampión y la difteria;
  • abuso vocal;
  • inhalación sustancias irritantes;
  • reacciones alérgicas.

Aunque su causa es variable, en la mayoría de los casos se deriva de una infección viral, es decir, el virus Parainfluenza, Influenza, Virus sincitial respiratorio, Adenovirus, Rinovirus, Entre muchos otros. En raras ocasiones, también puede desencadenarse por la presencia de la bacteria. Mycoplasma pneumoniae. Es, por tanto, una condición clínica que ocurre con mayor regularidad en los meses de gripe estacional (invierno) y en aquellos en los que el riesgo alergénico es mayor (primavera, fundamentalmente).

Los síntomas de la laringitis

Por lo general, los primeros síntomas aparecen en los primeros dos o tres días en una etapa temprana de la enfermedad, antes de que, por lo tanto, entre en su fase aguda (fase más grave).

Los síntomas de la laringitis incluyen:

  • Tos seca e irritante;
  • Edema y / o dolor a la palpación los ganglios del cuello;
  • Ronquera o afonía (quedarse sin habla) – si estos síntomas continúan durante más de tres semanas consecutivas, es fundamental la observación de un otorrinolaringólogo para comprobar la (in) existencia de nódulos, pólipos, quistes o tumores de las cuerdas vocales;
  • Dificultad para tragar;
  • Disnea (conocido popularmente como «falta de aire»): puede estar asociado con signos de dificultad para respirar y ruido al respirar;
  • Fiebre baja;
  • Dolores de cabeza;
  • Fatiga y malestar.

Dado que algunos de los síntomas son comunes a otras patologías, como la amigdalitis o la faringitis, es fundamental que el diagnóstico sea certero.

Cabe señalar también que se espera que entre tres y cuatro días después del inicio del tratamiento (que comentaremos con más detalle a continuación), se empiecen a notar mejoras en el estado de salud del paciente y, en consecuencia, una disminución o ausencia de algunos de los síntomas.

Diagnóstico

Ante los signos de ronquera y dolor al tragar, tras una infección respiratoria, el profesional de Medicina General y Familia o Medicina Interna / Pediatría puede, previa observación y palpación, realizar el diagnóstico de laringitis aguda.

Sin embargo, cuando las quejas del paciente persisten después del período de tratamiento, que tiene el período habitual de siete días, y se extienden más allá de las tres semanas después de las primeras manifestaciones clínicas, el diagnóstico debe ser realizado por un médico especialista en Otorrinolaringología.

En este último caso, el profesional sanitario realizará algunas exámenes complementarios para un diagnóstico más preciso, con el fin de descartar otras posibles causas de la patología, como:

  • Laringoscopia indirecta;
  • Laringoscopia con óptica rígida o fibra óptica flexible;
  • Videoestroboscopia laríngea;
  • Biopsia, entre otros.

Tratos

El tratamiento de la laringitis depende de los factores que la desencadenan. Puede tomar analgésicos, antiinflamatorios, antibióticos si se confirma la laringitis bacteriana. Además, el médico también puede recetar un antipirético para controlar la fiebre. Debido al aumento de temperatura, el niño puede deshidratarse fácilmente por lo que es recomendable beber muchos líquidos, especialmente agua.

Si la tos es muy incómoda, el niño puede tomar un jarabe. Independientemente de los síntomas, el medicamento utilizado para tratar la inflamación solo debe ser el recetado por el médico tratante después de una evaluación general.

Si algunos de los síntomas no remiten, persisten o empeoran, como la fiebre y el dolor persistente que no mejora con la medicación, la recomendación es que acuda al médico con urgencia.

Contagio

Cuando tiene un origen viral, la laringitis es muy contagiosa, de lo contrario no se transmite.

El contagio ocurre por vía respiratoria cuando el niño tose o estornuda.

¿Cuándo puede ir el niño a la escuela?

El niño solo debe acudir a la guardería, guardería o colegio cuando ya no tenga tos y 24 horas después de que deje de tener fiebre.

Prevención

Como en todas las patologías, también en la laringitis existen algunas medidas preventivas que se pueden tomar para prevenir su aparición, a saber:

  • Evite el humo de segunda mano, ya que irrita la mucosa de la laringe;
  • Beba mucha agua: los líquidos ayudan a fluidificar la mucosidad de la garganta;
  • Evite el uso excesivo y inadecuado de la voz, recurriendo, si es necesario, a la logopedia;
  • Limpiar la casa con frecuencia y controlar la humedad presente en la residencia;
  • Evite comer alimentos picantes que puedan causar acidez o reflujo gástrico;
  • Incluya cereales integrales, frutas y verduras en la dieta, ya que estos alimentos contienen vitaminas A, E y C que ayudan a mantener saludables las membranas mucosas que recubren la garganta;
  • Evite las infecciones de las vías respiratorias superiores mediante una correcta y frecuente higiene de las manos y evitando el contacto con personas con resfriado o gripe.
  • En casos recurrentes, asociados a sinusitis crónica, faringitis crónica, bronquitis crónica, puede ser muy beneficioso para el paciente someterse a tratamientos térmicos, ya que tiene como objetivo disminuir el proceso inflamatorio y congestivo de estos órganos, y a largo plazo, interfiere en una mejora de la inmunidad y en consecuencia de defensas.

Esta información no reemplaza la observación e instrucciones del pediatra a quien se debe consultar siempre que observe algún síntoma en su hijo que sugiera que no se encuentra en buen estado de salud.

Fuentes: Clínica Saúde Bem Estar, CUF y Manuales MSD

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