Los dos años son mágicos: 10 razones

Los dos años son mágicos: 10 razones

Los niños de dos años pueden parecer pequeños «terroristas», pero en realidad son solo niños explorando todo lo que les rodea.

Incluso con las rabietas, con sus tonterías, estos pequeños están pasando por grandes cambios y están aprendiendo a vivir en este nuevo mundo.

Aunque no siempre parece fácil, aquí hay una lista de 10 razones por las que los niños en esta etapa son mágicos y no están enojados ni mimados.

10 razones por las que dos años son mágicos

1. Los niños se agradarán a sí mismos cuando no estén en su mejor momento

Aunque estés despeinado, con ojeras, mal aliento, tus hijos te mimarán y te darán besos o abrazos con entusiasmo, porque para ellos sus padres son hermosos.

Incluso después de un duro día de trabajo, su abrazo consolará a cualquier alma inquieta.

Si algo nos muestran estos pequeños seres humanos es que su amor es verdadero, leal, abrumador. ¿Es o no es el mejor del mundo?

2. Se nos recuerda la felicidad que se siente simplemente

Jugar por la casa a escondidas, hacer cosquillas y tener la libertad de actuar como un niño sigue siendo una de las mejores sensaciones del mundo. Es pura felicidad.

Disfrute de estos momentos con su pequeño y esté ahí para usted, olvidándose de todo lo demás.

3. Mantener vivo a nuestro niño interior

Siguiendo el punto anterior, son estas pequeñas cosas las que mantienen vivo y en buena salud a nuestro niño interior. Pudiendo volver a ser niño, riendo de enorme alegría e incluso lastimando la barriga con tu pareja, tu cachorro. Es el mejor del mundo.

4. Ayúdanos a apreciar las bellezas más simples de la vida.

Los niños siempre están mirando, mostrándonos cosas que a veces incluso nos olvidamos de apreciar, como un pájaro, una hoja.

A veces, porque estamos tan absortos en la vida que corre a nuestro lado, terminamos olvidándonos de observar lo que está justo frente a nosotros. Los niños nos ayudan a hacer esto, dando un significado aún más hermoso a la vida.

5. Recuérdanos lo fértil que es nuestra imaginación

Tan pronto como tienes hijos, nuestra definición de imaginación cambia por completo.

Cuántos no se han encontrado ya imitando (o probando) a los personajes favoritos de los dibujos de sus pequeños o imaginando que es un animal y ladra y corre pidiendo fiestas.

6. No solo se comunican con nosotros, nos comprenden

Ver crecer a su bebé todos los días es maravilloso y aterrador. Creemos que están creciendo demasiado rápido y que pronto los extrañaremos cuando eran pequeños.

En lugar de dejarse llevar por estos sentimientos, aproveche esta fase para verla crecer, para empezar a dar los primeros pasos en su independencia y comunicación.

Aprovecha esta fase para hablar más con él, interactuar y tirar de él.

7. Son genuinos

No hay nada que les impida decir la verdad. No tienen filtro. Si, por un lado, pueden avergonzar a los padres, por otro lado, a veces es muy divertido y bueno saber lo que piensan estos pequeños seres humanos.

8. Las siestas aún duermen («dedos cruzados», expresión en inglés para portugués «con esperanza»)

Si el tuyo sigue siendo ese chico / napster, disfrútalo. Pronto dejarán de tomar siestas en la escuela y luego en casa. Aunque queramos que duerman, adquirirán otros hábitos y no queda más que aceptarlo.

Aprovecha ahora que todavía está durmiendo la siesta para ocuparse de sus asuntos, leer, relajarse o dormir un poco (¿por qué no?).

9. Dicen y hacen cosas muy divertidas y las encuentran muy divertidas

De una oración muy simple, una pequeña parte de un privado comedia en vivo. Estos pequeños tienen una habilidad increíble para inventar cosas, escenarios, historias de las que es imposible no reírse y deleitarse.

Por si fuera poco, todavía les resulta de mucha broma cuando encarnamos a nuestro niño interior y jugamos con sonidos o caras, riendo y riendo. Como sabemos, la risa genera risa, por lo tanto, un ciclo de felicidad.

10. Siempre serán «nuestros» bebés

Sí, han crecido un poco. ¿Y entonces? Sigue siendo tu bebé. Entonces cuando estás durmiendo y tienes esa cara serena, todo lo que es una hormona del amor salta y ahí volvemos a ver a nuestro bebé.

Ahora, que todavía tienen dos años, todavía te necesitan mucho. Cuando están lisiados, corren a buscar golosinas; cuando están cansados ​​y se acurrucan sobre tu hombro o «debajo del ala» (como suelo decir); después de una pesadilla; cuando te dicen algo que les duele y así sucesivamente.

Sí, crecen rápido. Es un hecho, pero podemos crecer con ellos, dándoles un capricho, garantizando protección y seguridad siempre que sea posible.

Sí, se pueden trazar, ¡pero los dos años son mágicos! Más mágico que tramado si lo piensas.

Disfruta de tu bebé y su crecimiento al máximo.

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