Madre perfectamente imperfecta, ¡te contamos cómo serlo!

Crie uma boa conexão com o seu filho

Todas las madres, o al menos la mayoría, pueden sentir un fracaso en algún momento de sus vidas … ¿Quieres ser una madre perfectamente imperfecta? ¡Te contamos cómo ser uno!

La búsqueda constante de ser una madre perfecta

… Sí, dije un fracaso como madres, porque de eso voy a hablar … o mejor dicho, escribir.

Nuestros hijos son los que hacen que nuestro corazón lata más rápido y dan ese paso más allá. Son un aceite mágico en nuestro motor que funciona continuamente con turbo.

Y queremos ser perfectos para ellos. No queremos mostrarte que tenemos dudas, dificultades, problemas y lágrimas reprimidas. Y nos sentimos frustrados cuando nuestras debilidades se manifiestan en los pequeños tesoros que queremos proteger.

Pero los humanos no son perfectos, como el mundo en el que viven, y eso nos incluye a las madres.

Sin embargo, diría que estas madres no son perfectas, sino perfectamente imperfectas. ¿Porque? Sé que estoy peligrosamente «tirando del fuego a mi sardina», pero veamos.

Somos madres imperfectas … perfectamente

La carga de cansancio que acompaña a las madres, no deja que muchas se sientan las madres perfectas que habían idealizado. Quedan por ser madres imperfectas, pero, sin embargo, con la enorme perfección de su esfuerzo y cariño.

Y esta aceptación de nuestra perfecta imperfección es una excelente lección de vida para nuestros hijos. Al aceptar nuestra imperfección, moldearán su personalidad para aceptar la suya propia. Que es aceptable estar en los últimos lugares en la competencia de kárate. ¡Después de todo, lo que cuenta es participar y divertirse! Pero que siempre hay un lugar para hacer que la imperfección en nosotros sea menos imperfecta.

Por ser humana y, por tanto, perfectamente imperfecta, una madre debería tener derecho a:

Emociónate, enfócate, llora

El llanto y el enojo son formas de expresar emociones. Al expresar nuestras emociones, estamos aliviando y lidiando con lo que nos molesta y atormenta. Y sí, también es una apertura para que podamos resolver qué causó estas emociones. Después de todo, una parte fundamental del desarrollo de los niños es aprender a identificar y expresar sus emociones.

Cuando nos ponemos nerviosos y nos calmamos frente a los niños, les enseña a regular su propia ira. Y llorar no es una debilidad.

Es importante que los niños aprendan a lidiar con estas emociones porque todos tenemos momentos de alegría y tristeza. También es fundamental que sepan perdonar, reconocer cuando cometen errores y pedir disculpas.

Cuestionar sus propias decisiones y acciones

Todos cometemos errores porque … cometer errores es humano, ¿no? La experiencia nos enseña cómo hacerlo mejor, pero siempre hay cosas nuevas que aprender. Cuando tomes una decisión equivocada, debes saber reconocerla antes que tus hijos. Sepa cómo disculparse porque le enseñará cómo asumir la responsabilidad de sus propias acciones. Luego, comience de cero tantas veces como sea necesario, porque les enseñará a perseverar. Y flexible.

Saber reconocer que fallamos y volver a intentarlo significa pensar en el problema desde una perspectiva diferente. Y saber cómo resolver problemas es una herramienta preciosa para la vida. ¿Correcto?

Tener la casa en desorden, no poder organizar la fiesta de cumpleaños perfecta para el niño, no tener la menor idea de cómo funciona una máquina de coser, etc., etc.

La casa está desordenada, pero los niños tienen pantalones sucios en las rodillas y una gran sonrisa en la cara. Debe ser una buena señal. Probablemente, en lugar de pasar el sábado limpiando los grifos del baño, salieron a dar un paseo familiar. En el futuro, sus hijos recordarán y mantendrán con ellos los momentos y experiencias que vivieron en familia.

Por supuesto, es importante saber organizarse y aprender a cuidar un hogar, pero hay tiempo para todo. Tal vez no necesites planchar toda tu ropa y no tengas que tener una casa impecablemente ordenada. Las aventuras familiares, el tiempo para estar con ellos, es lo que más apreciarán los niños.

Cuidar a los niños a tiempo completo es un desafío

Tomando momentos exclusivos para mamá

Es mamá. Sí. La vida ha cambiado mucho desde que se convirtió en madre. ¡Se cambió! El tiempo nunca llega. Por supuesto que no, ¡un día debería tener al menos 48 horas!

Sin embargo, una madre seguía siendo alguien con sus propios gustos y deseos. Es saludable dedicarte a lo que realmente te gusta además de tu familia. Ya sea en bicicleta de montaña, ir a clases de costura, tener una sesión de SPA, tomar una copa con tus amigos o descansar en el sofá, intenta tomarte unos momentos solo para ti. Sin sentirme culpable. Por poco tiempo que sea, te sentirás rejuvenecido, más tranquilo y con más energía.

Esto se verá reflejado de manera muy positiva en tu relación con los chicos y les enseñará que los momentos de descanso y descanso son importantes.

Sé tú mismo y no lo que otros esperan que seas

¿Te parece que todas las demás madres son perfectas, a diferencia de ti? ¿Parece que todos tienen una varita mágica oculta que educaría perfectamente a los niños?

No olvides que todos tenemos defectos, tomamos decisiones equivocadas, analizamos situaciones incorrectamente y tenemos muchas dudas. Y todos estos defectos se reflejan en nuestro papel como madres. No nacemos naturalmente enseñados y, naturalmente, no nacemos madres. Es un aprendizaje constante. Y extraordinario.

No intentes ser lo que crees que la sociedad espera de ti porque nadie es perfecto. Esté enojado, cometa errores, pero sepa reconocer que lo hizo. Discúlpate a menudo con los niños y, sobre todo, trata de aprender de los errores. Enséñeles a los niños que todos somos imperfectos, pero que siempre hay margen de mejora si queremos. Tus hijos te lo agradecerán.

Adaptado de Story Of Mum

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