Madres primerizas: 10 miedos que todos sienten

O bebé finalmente adormeceu e os pais vão para o quarto, e depois?

Hacia el final del embarazo, muchas futuras madres comienzan a pensar en cómo serán los primeros días en casa con el bebé. Por supuesto, cuanto más piensan, más dudas y temores surgen. Juntamos 10 miedos que sienten todas las madres primerizas.

¿Seré capaz de responder a las necesidades de un ser aparentemente tan frágil y dependiente? ¿Sabré descifrar el motivo de tu llanto? ¿Cómo saber si está bien alimentado? ¿Está acostado en la posición correcta? ¿Cómo reconocer los síntomas de la enfermedad? Es una lista interminable …

Para superar esta ansiedad natural de las madres primerizas (pero también de las que ya tienen hijos porque cada hijo es diferente, a pesar del valor añadido de la experiencia con otro hijo), es fundamental estar bien informados sobre el cuidado y desarrollo del bebé infantil. , forme un buen equipo con su pareja, elija un buen pediatra y solidifique su red de apoyo.

No menos importante es cuidarte, ser paciente contigo misma, no querer ser la súper mujer, aceptar tus inseguridades, que son perfectamente normales, y confiar en tus instintos. Después de todo, la maternidad es tan natural para nosotros como respirar.

Conozca algunos de los grandes miedos de muchas madres primerizas y prepárese para la mayor aventura de su vida: presenciar, apoyar y amar a su bebé incondicionalmente.

1. ¿Qué pasa si el bebé se asfixia durante la noche y no puedo soportarlo?

El síndrome de muerte súbita tiene consecuencias devastadoras, por lo que este gran temor de los padres no es de extrañar.

Sin embargo, tenga en cuenta que el síndrome de muerte súbita es un evento poco común y existen recomendaciones específicas para minimizar factores de riesgo como: acostar al bebé boca arriba para dormir, compartir la habitación (pero no la cama) con el bebé hasta los 6 meses, Acueste al bebé en su propia cama, sin almohadas, muñecos, peluches ni mantas.

2. ¿Qué pasa si el bebé se ahoga o se traga la punta del chupete?

Otra preocupación común se refiere al chupete. ¿Qué pasa si el portabrocas se separa del mango y el bebé se ahoga o se lo traga? Pues bien, para descansar, elige un chupete que sea de una sola pieza que no se deshaga al colocarlo en la boca del bebé.

Cambie el chupete con frecuencia y compruebe con frecuencia si está en condiciones de utilizarse de forma segura.

Muchos bebés son fieles a sus chupetes y reaccionan mal cuando necesitan ser cambiados. ¡Algunos incluso dejan de querer un chupete! Compra varios y ve alternando entre ellos. Es natural que la consistencia del maniquí cambie con el uso. Si cambia, es más difícil que suceda.

3. ¿Qué pasa si un niño te lastima cuando vas a la guardería?

Uno de los momentos más angustiantes para las madres es dejar a su bebé en la guardería a los 4-5 meses para volver al trabajo. Después de estar totalmente concentrado en el bebé durante tanto tiempo, este es un cambio radical para el bebé y la madre.

Aunque el bebé ya es mayor, el miedo a que le suceda algo y no estar allí para ayudarlo le causa una enorme angustia.

Sin embargo, este sentimiento no pasa cuando el bebé entra en la guardería, cuando va al jardín de infancia, al colegio, … Es un sentimiento que lo acompañará durante toda la vida. Incluso si tienes más hijos y cuando sean adultos.

Para superar este miedo es fundamental el nivel de confianza que tienes en la guardería y en los profesionales que atienden a tu bebé. En caso de duda, si nota algún cambio o comportamiento extraño, haga preguntas.

4. ¿Qué pasa si nos caemos con el bebé en nuestro regazo?

Los problemas de seguridad son una de las principales preocupaciones de los padres. Puede ocurrir tropezar y caerse con el bebé en su regazo. Lo que puedes hacer es actuar de forma preventiva preparando la casa para la llegada del bebé.

Retire las alfombras que no necesita, si tiene escaleras, confirme que el piso está en buenas condiciones, coloque las alfombras al piso. No dejes objetos en las escaleras e ilumina bien el espacio. No moje el piso durante el día cuando camine con el bebé por la casa, ya que puede resbalar.

5. ¿Qué pasa si no me enamoro inmediatamente del bebé?

Si bien algunas mujeres están unidas emocionalmente a su bebé mucho antes de que nazcan, otras necesitan más tiempo para «enamorarse”. Las hormonas parecen tener la culpa. Pero no se preocupe si no se siente abrumada por una ola de amor tan pronto como nazca su bebé.

El estudio realizado por la organización inglesa Fideicomiso Nacional de Parto Llegó a la conclusión de que al 32% de las mujeres les resultaba difícil crear un vínculo inmediato con su bebé.

Recuerda que tu bebé reconoce tu voz entre todas las demás, que compartieron tu vida mucho antes de nacer. El parto puede ser una experiencia difícil y, para algunas mujeres, pasar por ello puede llevar más tiempo.

El contacto piel con piel, los masajes, jugar, hablar, leer, abrazar, mimar son todas formas de conocer y fortalecer los vínculos con su bebé.

Ten paciencia contigo mismo. Si se siente triste o si le preocupa esto, hable con su médico o pediatra.

6. ¿Qué pasa si no puedo amamantar?

Otro de los grandes miedos de las madres primerizas es la lactancia. Es muy raro que una mujer no esté preparada físicamente para amamantar. En algunos casos, sin embargo, puede ser aconsejable no amamantar.

Su cuerpo se prepara para producir alimentos para bebés inmediatamente después de la concepción. La sensación de los senos «llenoY el dolor es incluso uno de los primeros signos de embarazo.

El secreto de la lactancia materna es facilitarlo. Siga el ritmo de su bebé. La lactancia materna debe hacerse con placer, sin prisas, en un lugar donde te sientas relajada, sin adivinar a los demás. Si tienes dudas técnicas (mango, mejor posición para amamantar, cómo se forma la leche), habla con tu médico.

7. ¿Qué pasa si no tengo tiempo para preparar todo antes de dar a luz?

Relajarse. Este es uno de esos miedos que puedes vencer con mucha facilidad.

Primero, porque no es necesario tener toda la habitación equipada cuando nace el bebé. Solo necesitas lo básico: cuna, un espacio seguro para cambiar el pañal, una silla cómoda para amamantar, un capazo / babycook para el coche, ajuar, pañales. Entonces porque, con una buena planificación, tendrás todo listo cuando llegue el gran día.

Muchos padres comienzan a preparar el ajuar desde la mitad del embarazo, cuando descubren el sexo del bebé.

8. ¿Qué pasa si algo sale mal durante el parto?

Si se siguió correctamente durante el embarazo, no hay razón para temer el parto. Para sentirse más seguro, es importante que aprenda a reconocer los signos del parto y a conocer mínimamente el proceso del parto.

También es fundamental que tengas confianza en la maternidad donde decidiste tener a tu bebé. Si obtiene la disponibilidad del obstetra que la siguió durante el embarazo, es posible que se sienta más segura.

Las clases de preparación al parto y las consultas prenatales son los momentos de elección para aclarar tus dudas.

9. Tengo miedo de no soportar el dolor del parto …

Hoy en día, es raro no tener analgesia durante el trabajo de parto. Además, el parto es un proceso con procedimientos específicos y estará rodeado de profesionales. Averigüe, busque métodos alternativos para el control del dolor, pregunte, prepárese.

Tenga en cuenta que incluso teniendo un plan de parto, los eventos pueden dictar otra forma de nacer, como la necesidad de una cesárea. Manten una mente abierta.

Olvídese de todas las experiencias negativas que ciertamente le han contado. Cada parto es único y cada mujer la siente de forma única. Lo que para tu amiga puede ser un dolor insoportable, para ti puede ser un empujón más que ayudará a que nazca tu bebé. Prepárese con calma y calma para el parto.

10. La cabeza del recién nacido es tan frágil … ¿Y si le duele en la moleirinha?

Los bebés pueden parecer frágiles, pero son mucho más resistentes de lo que parecen. Al nacer, la cabeza del bebé es estrecha, suave y flexible para permitir un paso más suave a través del canal de parto.

A medida que las placas óseas del cráneo crecen, se acercan entre sí y las fontanelas desaparecen. El tiempo necesario para este proceso varía de un niño a otro y puede oscilar entre los 4 meses y los 4 años. En la mayoría de los casos, las fontanelas se cierran entre los 18 y los 2 años de edad.

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