Natación para bebés: ¿entrenaremos el desarrollo?

Natación para bebés: ¿entrenaremos el desarrollo?

En algunos países, los cursos de natación para bebés comenzaron a ofrecerse a las familias poco después del parto, tales son los beneficios de esta práctica para el desarrollo infantil.

Natación para bebés

El medio acuático es para el bebé un medio natural, ya que pasó los primeros 9 meses de su vida en la bolsa amniótica de la madre, donde su universo también era acuático. Por eso su adaptación a este entorno es tan natural.

Si te fijas, en cuanto pones al bebé en el agua, debidamente protegido con brazaletes o incluso con el apoyo de los brazos de los padres, puedes verlo tranquilo e incluso feliz moviendo piernas y brazos. Esto se debe a que cuando el bebé está sumergido, recuerda las sensaciones vividas en el útero materno.

Sin embargo, según varios expertos, pocos meses después del nacimiento, esta capacidad innata de los bebés ya no es automática y debe volver a aprenderse.

¿Cuándo debe empezar a nadar el bebé?

Teniendo en cuenta que las capacidades adaptativas del Sistema Nervioso Central (SNC) se encuentran en constante formación durante los primeros tres años de vida, es posible (y esperado) que el niño comience a nadar a una edad temprana con el objetivo de incrementar la capacidad de aprendizaje de niño.

En Portugal, la introducción de estos pequeños peces en el agua comienza a ser cada vez más temprana, alrededor de los 3-4 meses de edad. Sin embargo, existen situaciones que requieren aprobación médica y algunas condiciones que constituyen una contraindicación médica para la práctica de este ejercicio, como piel atópica, otitis externa, otitis media con perforación del tímpano. Por tal motivo, se recomienda que antes de comenzar a buscar un lugar que imparta clases de natación para bebés, los padres hagan cita con el pediatra o médico adjunto para descartar las condiciones mencionadas anteriormente.

La natación para bebés sigue siendo un tema controvertido entre los expertos

Además, hay que tener en cuenta que no todos los pediatras son partidarios de empezar a nadar en una fase temprana ya que el medio acuático es un medio propenso a la propagación de bacterias e infecciones. Hay quienes argumentan que debería ser a los 3 meses, hay quienes sugieren solo alrededor de los 6 meses, y otros solo cuando tienen dos años o más.

Quienes plantean que el primer contacto con la piscina debe realizarse alrededor de los tres meses, se basan en el hecho de que cuanto antes se introduce al bebé más fácil es la adaptación al medio.

Algunos médicos aconsejan la natación para bebés a partir de los seis meses porque es a partir de ese momento que el bebé ya tiene las vacunas contra las enfermedades infecciosas más graves.

Quienes recomiendan esperar dos años para empezar a nadar aseguran que, a esa edad, los niños tienen un mayor sentido de lo que está pasando y se sienten seguros en la piscina.

Por cuestión de seguridad, lo ideal es que el niño aprenda a nadar hasta los 2-3 años, cuando se mueve con gran facilidad y destreza.

Natación familiar para bebés

En las sesiones, el bebé suele depender de las manos y brazos de los padres que lo guían en el agua. Por eso es sumamente importante que los padres estén seguros y confiados y transmitan un buen ambiente, porque al fin y al cabo este es un momento único que pretende ser agradable y descubrimiento para ambos.

Beneficios de la natación para bebés

La natación para niños, especialmente en familia, tiene numerosos beneficios para ambos:

  • Fortalece el vínculo materno y paterno;
  • Ayuda en el desarrollo psicomotor del niño;
  • Aumenta la capacidad pulmonar del bebé, porque al fortalecer los músculos del pecho hace que el bebé respire mejor.
  • El bebé aprende a escuchar, observar y descubrir sus reflejos innatos;
  • También aprenderá a relajarse y a ganar seguridad y confianza en el medio acuático.

Arañazos

Los beneficios son muchos, pero como todo, también hay algunos inconvenientes:

  • Mayor riesgo de infecciones;
  • Puede conducir a un trauma: el bebé aún no comprende el entorno en el que se encuentra y puede tener miedo, pero por eso es importante tener clases con sus padres, que se quedan en la piscina con él, lo que les brinda seguridad y comodidad;
  • Mayor tendencia a desarrollar problemas de oído, siendo el más común la otitis.

Al sopesar los pros y los contras, es importante recordar que antes de tomar cualquier decisión debe consultar a su médico para discutir la idea y tomar una decisión. chequeo al pequeño.

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