Polihidramnios o hidramnios: exceso de líquido amniótico

O corpo da mulher na 30ª semana da gestação

Hidramnios o polihidramnios son las cantidades excesivas de líquido amniótico que rodean al feto contenidas en el saco amniótico..

Esta condición puede ocurrir en un embarazo múltiple (dos doy más gemelos), anomalías congénitas o diabetes gestacional..

Hidraminas o polihidramnios

Hidramnios o polihidramnios: ¿que es?

Durante el embarazo, el feto se desarrolla dentro del saco amniótico, que está lleno de líquido amniótico. Este líquido protege al feto amortiguando los movimientos de la madre y le da espacio para moverse.

Cuando aumenta el volumen del líquido amniótico, se dice que estamos en presencia de hidramnios o polihidramnios. Cuando hay una reducción en la cantidad de líquido amniótico, estamos en presencia de oligohidramnios..

El hidramnios se presenta en un pequeño porcentaje de embarazos, alrededor del 2%, desapareciendo por sí solo en la mayoría de los casos, ya que el exceso de líquido se reabsorbe sin ningún tratamiento.

Polihidramnios: causas

Durante el embarazo, el líquido amniótico puede acumularse gradualmente y casi siempre se reabsorbe. Algunos factores de riesgo para que esta acumulación sea excesiva son: el embarazo de gemelos y la existencia de diabetes no tratada en la gestante.

Polihidramnios: ¿cómo afecta el embarazo?

En algunos casos raros, puede ser un signo de alguna malformación fetal o un problema como la diabetes gestacional. En casos extremos, puede provocar contracciones uterinas, desprendimiento de placenta o rotura de membranas, desencadenando un parto prematuro. También puede ser una razón para que el bebé se presente en posición pélvica.

El exceso de líquido amniótico puede dilatar el útero más allá de lo normal, provocando complicaciones como fatiga del útero, parto prematuro, cesárea, hemorragia posparto, rotura del saco amniótico, desprendimiento de la placenta o prolapso del cordón umbilical.

Por todas estas razones, la cantidad anormal de líquido amniótico requiere que los profesionales de la salud examinen más de cerca el embarazo para garantizar la seguridad de la madre y el bebé.

Polihidramnios: diagnóstico

El diagnóstico generalmente se hace durante un examen prenatal o en una ecografía, por lo que nunca es demasiado enfatizar la importancia de no olvidar las citas de seguimiento del embarazo.

Cuando se diagnostica la situación, sus causas, que pueden estar relacionadas con anomalías fetales (si se sospecha un defecto congénito, puede estar indicada la amniocentesis para su confirmación), diabetes, sífilis o toxoplasmosis.

Polihidramnios: signos y síntomas

Como el hidramnios suele ser asintomático, su diagnóstico suele realizarse mediante ecografía. Sin embargo, algunos síntomas pueden ser indicativos de su presencia:

  • Crecimiento demasiado fuerte del útero;
  • Dificultades para sentir el movimiento del bebé debido a un «colchón» de líquido más grande;
  • Malestar abdominal;
  • Indigestión;
  • Piernas hinchadas;
  • Falta de aire;
  • Contracciones uterinas;
  • Hemorroides en el embarazo.

Polihidramnios: tratamiento

En caso de hidramnios severo, el tratamiento se puede realizar pulsando el líquido amniótico mediante una amniocentesis, realizada varias veces hasta que la cantidad de líquido se estabilice.

Si el problema persiste de forma preocupante, el equipo médico puede optar por anticipar la fecha del parto para salvaguardar la salud de la madre y el bienestar del bebé.

Si la acumulación de líquido no es excesiva, no queda más que acudir a las consultas para que se controle la situación.

Si se rompe el agua, comuníquese con su médico de inmediato.

¿Para qué sirve el líquido amniótico?

El líquido amniótico es un líquido claro y transparente que llena la cavidad amniótica, bañando completamente al feto.

El líquido amniótico brinda protección al feto durante las 40 semanas de embarazo y garantiza las condiciones óptimas para el desarrollo y crecimiento del bebé:

  • Amortigua los movimientos del bebé en el útero permitiéndole moverse libremente lo que promueve el correcto desarrollo del esqueleto;
  • Permite que los pulmones se desarrollen adecuadamente y que el bebé entrene los movimientos respiratorios mientras está en el útero;
  • Mantiene constante la temperatura uterina;
  • Protege al bebé de lesiones externas actuando como barrera líquida frente a movimientos bruscos o golpes.

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