¿Qué derechos se reconocen a los militares?

¿Qué derechos se reconocen a los militares?

¿Los miembros de las Fuerzas Armadas gozan de los mismos derechos que los civiles o existe un régimen especial?

La legislación nacional reconoce el disfrute de las fuerzas armadas todos los derechos previsto por nuestra Constitución. Sin embargo, su ejercicio concreto puede ser limitado por la función particular que estos sujetos están llamados a desempeñar (defensa del Estado e instituciones, intervención en caso de desastres naturales o situaciones de urgencia, salvaguarda de la paz y seguridad interna) [1]. Pero, ¿qué prevé realmente la ley sobre el tema?

Derechos reconocidos a los militares: reglas generales

Como se dijo, a los miembros de las Fuerzas Armadas se les garantiza el ejercicio de todos los derechos constitucionales [2], salvo reservas expresas para algunas de estas facultades. El legislador, que intervino sobre este punto en 2010, innovó parcialmente la disciplina anterior [3], eliminando la reserva legal prevista para la determinación de los límites antes mencionados. Esto significa que la limitación de los derechos garantizados constitucionalmente también puede tener lugar a través de un acto dentro del sistema militar (por ejemplo, un reglamento). La solución adoptada se presta a algunas dudas de legitimidad constitucional, ya que sólo la ley, como acto primario de normalización, puede por regla general tener límites a las disposiciones de nuestra Constitución.

En todo caso y en general, el código del sistema militar prevé:

  • el deber del Estado de favorecer y cuidar el desarrollo de la personalidad de los militares, así como garantizarles un trato digno de vida;
  • igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en el acceso y dentro de la carrera militar;
  • la prohibición de toda discriminación de naturaleza sexual, ideológica, política, étnica, religiosa, racial o de género contra los militares.

Además, la ley establece expresamente que el ejercicio de un derecho reconocido a los militares impide la aplicación de una sanción disciplinaria en su contra. [4].

Libertades fundamentales

Es en el campo de las libertades fundamentales donde se registran las principales limitaciones para los militares en comparación con los civiles. En primer lugar, existen prohibiciones y restricciones sobre el tema de libertad de movimiento y residencia. Para necesidades de uso indispensables, de hecho, puede ser prohibido retiro del lugar de servicio. Alternativamente, se puede permitir la mudanza dentro de un tiempo o distancia especificados. Además, existe laobligación de presentar en el lugar (ciudad o país) donde trabaja, así como el deber de solicitar autorización específica para salir al exterior, aunque sea por un período breve.

En cuanto a la libertad de reunión, hay en los círculos militares prohibición de asambleas o reuniones, salvo que se refieran al funcionamiento de los órganos de representación. Fuera de los lugares antes mencionados, están estrictamente prohibidas las reuniones de soldados uniformados o que abiertamente califiquen como tales.

Los miembros de las fuerzas armadas pueden expresar libremente sus pensamientos en público, incluso mediante la difusión de sus propios escritos o la celebración de conferencias. Sin embargo, se requiere autorización expresa si la materia es de carácter militar. Nada le impide tener libros, periódicos o publicaciones periódicas. Sin embargo, hay prohibición absoluta de la propaganda política. Para formar asociaciones entre militares, se requiere el consentimiento del Ministro de Defensa. No es posible afiliarse a asociaciones sindicales, a asociaciones secretas o asociaciones incompatibles con el juramento. No se puede ejercer el derecho de huelga.

Dentro de las Fuerzas Armadas se garantiza la posibilidad de recibir una adecuada instrucción y adecuado información, mediante la participación en cursos específicos o el acceso a bibliotecas y la reventa de escritos políticos, culturales y recreativos. El estado está obligado a garantizar activamente el crecimiento cultural y profesional de los militares, así como a forjar su conciencia cívica.

Esta asegurado libertad de cultos: los militares pueden profesar cualquier religión y solicitar la ayuda de sus ministros. La obligación de participar en funciones religiosas existe solo si así lo requieren razones de servicio. Se requiere que los ministros religiosos ayuden a un soldado enfermo que requiera apoyo espiritual.

Derechos politicos

La ley se ocupa de asegurar, en la medida de lo posible, una cierta neutralidad política dentro de las Fuerzas Armadas: de hecho existe la obligación de mantenerse fuera de la competencia política. Para el personal militar que realice actividades de servicio o se encuentre en emplazamientos militares, está expresamente prohibido participar en reuniones políticas organizadas por partidos u otras asociaciones. Asimismo, no pueden realizar propaganda política.

Sin embargo, todo esto no prohíbe enviar un candidatura en elecciones políticas y administrativas o para el Parlamento Europeo (sin embargo, se prevén causas específicas de inelegibilidad [5]): en estos casos se utiliza una licencia extraordinaria para el período de campaña electoral y se permite realizar actividades políticas y propagandísticas (pero solo con ropa de civil y fuera del ámbito militar). En caso de victoria, el personal militar electo recibe una licencia sin goce de sueldo mientras dure su mandato.

Los miembros de las Fuerzas Armadas tienen garantizada la derecho a votar incluso fuera del municipio de residencia: por lo tanto, pueden votar en la localidad de servicio presentando el certificado electoral (de hecho, están inscritos en una lista electoral adicional).

Protección de la maternidad y derecho a la salud

En el ámbito militar se respetan las leyes vigentes en materia de protección de la maternidad y paternidad. En particular, entonces, se prevé que las mujeres embarazadas, si no pueden estar acostumbradas a tareas compatibles con su condición, se benefician de una licencia extraordinaria (previa presentación del certificado médico correspondiente). Además, hasta siete meses después del parto, no pueden realizar trabajos pesados, peligrosos o nocivos para la salud.

En caso de enfermedad, se garantiza la admisión en un hospital militar, pero el enfermo puede solicitar que lo trasladen por su cuenta a un estructura civil o estar bajo el cuidado de un doctor de confianza, asumiendo siempre los costes.

Nota

[1] Art. 1, Ley núm. 331/2000.

[2] Art. 1465, Decreto Legislativo n. 66/2010 (código del sistema militar).

[3] Art. 1, segundo párrafo, Decreto Presidencial 545/1986.

[4] Art. 1466, Decreto Legislativo núm. 66/2010.

[5] Artículos 1485, 1486 y 1487, Decreto Legislativo n. 66/2010.

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