Reconocimiento del padre siguiendo al de la madre: la ley

Reconocimiento del padre siguiendo al de la madre: la ley

¿Puede el padre reconocer al niño de forma independiente? ¿Cómo y en qué tiempo?

En la sociedad actual, el número de hijos nacidos fuera del matrimonio aumenta constantemente por lo que es necesario, para que adquieran la condición de hijo, que los padres velen por su reconocimiento.

Si el reconocimiento se produce de forma conjunta por los padres, o de forma contextual, el hijo adquirirá la condición de hijo de ambos padres, con la atribución del apellido paterno, de forma similar a lo que ocurre con los hijos nacidos de personas casadas.

Pero, ¿qué sucede si uno de los dos padres, generalmente la madre, reconoce al niño antes que el otro? En este artículo, veremos el reglamento general sobre reconocimiento, y luego analizaremos, también con la ayuda de ejemplos prácticos, las disposiciones previstas por ley acerca de reconocimiento del padre posterior al de la madre, con algunas sugerencias sobre los métodos y el momento del reconocimiento posterior.

Definición y legislación de referencia

Empecemos diciendo que el reconocimiento se trata de un acto formal de carácter declarativo, unilateral y personal, con el que el progenitor reconoce la existencia de una relación de filiación natural con un sujeto concreto (el niño).

Normalmente, el reconocimiento se realiza en elcertificado de nacimiento del niño, pero la ley permite que también se pueda hacer con posterioridad, mediante declaración ante el registrador civil o en escritura pública o, nuevamente, en testamento. [1].

El progenitor que otorgue el reconocimiento debe tener al menos dieciséis años, salvo en los casos en que el tribunal autorice, en interés del menor y habiendo valorado las circunstancias, la reconocimiento por parte del menor de dieciséis años [2].

También se debe tener en cuenta que el padre que estaba casado con otra persona en el momento de la concepción también puede hacer el reconocimiento. [2].

Evidentemente, un niño que ya tiene esta condición no puede ser reconocido porque, por ejemplo, lo reconozcan una madre y un padre biológicos o porque haya nacido de padres casados. [3].

Una vez reconocido, ya no se puede revocar. [4] y se sanciona con nulidad cualquier cláusula que tenga por objeto limitar los efectos que de ella haga derivar la ley [5], es decir, los derivados de la relación de filiación. En este sentido, por ejemplo, la cláusula que prevé la exención de las obligaciones alimentarias o laexclusión del niño de los derechos de herencia o, nuevamente, que subordina la efectividad del mismo a la ocurrencia o no de un determinado evento (como la constatación positiva de la paternidad medianteExamen de ADN).

El reconocimiento es un acto tendiente a constatar legalmente un hecho, es decir, un vínculo, ya existente entre el padre y el hijo, pero no se excluye que pueda reconocer a un niño no realmente, con diferentes consecuencias según sea o no conocido por el sujeto que realiza el reconocimiento. Al respecto, la ley prevé diversos supuestos de impugnación del reconocimiento, incluido el por falta de veracidad [6] lo cual puede ser invocado, dentro de los plazos previstos en el mismo, también por el autor del reconocimiento cuando, por ejemplo, descubre que era impotente en el momento de la concepción y que, por tanto, el hijo reconocido no es su hijo biológico.

¿Cómo hacer el reconocimiento posterior?

Como se mencionó, el reconocimiento del niño nacido fuera del contexto del matrimonio puede tener lugar tanto de forma conjunta por parte de la madre y el padre, como por separado. En este último caso, el presupuesto lógico-jurídico es que uno de los dos padres prevé realizar el reconocimiento antes que el otro. Si se produce esta circunstancia, que no es infrecuente, el otro padre no podrá reconocer al niño de forma independiente, el consentimiento del padre que primero reconoció que era necesario para este propósito.

Bueno, la ley [2] subordina el reconocimiento -que es, y sigue siendo, un acto libre del sujeto- a la voluntad y, en cierto sentido, al poder del progenitor que primero reconoció al niño como suyo, pudiendo consentir u oponerse discrecionalmente al reconocimiento por parte del otro padre.

En la gran mayoría de los casos, es el padre del niño encontrarse en la situación de tener que pedir y obtener el consentimiento de la madre que ya lo ha hecho reconocido.

En caso de que la madre le dé el suyo consentimiento, el padre podrá proceder al reconocimiento del menor sin problemas: será suficiente que ambos padres se dirijan al municipio de residencia del menor y que el padre declare al registrador la voluntad de reconocer al menor con la madre consentida.

En caso contrario, en el supuesto de que la madre niegue su consentimiento, el padre no podrá prever de forma autónoma el reconocimiento del menor y, claro, si acudiera a la Municipalidad para realizar la escritura, el registrador no podría más que oponerse a una negación.

Entonces, ¿qué puede hacer el padre si la madre no está de acuerdo?

El arte. 250 del código civil prevé la facultad del padre que se ve a sí mismo negar, por otro lado, el consentimiento al reconocimiento del niño, para recurrir al tribunal territorialmente competente para obtener una sentencia sustitutiva de la falta de consentimiento. La misma regla establece, de hecho, que el consentimiento no puede ser denegado si responde a lainterés del niño. También aquí, como en otras normas del código, vemos que el interés de la descendencia prevalece sobre los conflictos y razones de los padres que pueden haber determinado la negativa al segundo reconocimiento.

Por tanto, será necesario que el padre recurra a un abogado y promueva un juicio contencioso contra la madre que puede seguir dos caminos distintos.

El primero, más rápido, se puede viajar en caso de falta de oposición por la madre dentro de los 30 días desde que recibió la notificación de la apelación: en este caso, el juez solo dictará sentencia que reemplazará el consentimiento de la madre, permitiendo al padre realizar el reconocimiento.

El segundo, más largo, verá una disputa real abierta después de la oportuna oposición de la madre: en este caso, el juez procede a investigar el caso tomando toda la información útil y disponiendo laaudiencia del menor que haya cumplido doce años (o incluso menor de edad si está dotado de capacidad de discernimiento) y adopte también cualquier medida provisional y urgente, salvo que la oposición esté claramente fundada. Si estimare acoger el recurso, con la sentencia sustitutiva de falta de consentimiento, el juez ordenará también las disposiciones sobre la custodia y manutención del menor, así como sobre el apellido.

Apenas es necesario señalar que no constituyen motivos válidos de oposición i relaciones conflictivas entre los padres o, por ejemplo, el hecho de que el padre estuvo ausente durante el embarazo o incluso en los primeros meses de vida del menor, o que el mismo sea víctima (siempre que sea condenado por delitos de naturaleza distinta a la privada violencia y / o doméstica o de otro tipo en detrimento de menores).

Por tanto, la oposición al reconocimiento sólo puede aceptarse si el reconocimiento puede constituir realmente un peligro o una lesión grave para el niño, como puede ser la hipótesis en la que el padre hace uso continuo de alcohol y / o drogas o es autor de violencia sexual en perjuicio de menores (o delitos similares), o nuevamente, donde la madre afirma que el El solicitante no es el padre biológico del niño (y las investigaciones clínicas realizadas durante el ensayo confirman esta circunstancia).

Cabe señalar, sin embargo, que en el caso de que el menor a ser reconocido haya cumplido los catorce años, dado que el reconocimiento producirá efectos relevantes en el ámbito jurídico del mismo y su identidad ya se encuentra establecida, la ley establece que el reconocimiento no puede en ningún caso producir efectos sin el consentimiento del mismo menor.

Con los límites y métodos mencionados anteriormente, finalmente se destaca que no hay un tiempo establecido para realizar el reconocimiento, ya que lo mismo puede realizarse, como se ve, también en acto de última voluntad (disposición testamentaria).

De Antonino Bruno

Nota

[1] Art. 254 cod. civ.

[2] Art. 250 cod. civ.

[3] Art. 253 cod. civ.

[4] Art. 256 cod. civ.

[5] Art. 257 cod. civ.

[6] Art. 263 cod. civ.

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