Restricción del crecimiento fetal durante el embarazo

Peso del bebé en el útero y salud futura.

La restricción del crecimiento fetal o restricción del crecimiento intrauterino (RCIU) es un problema clínico que afecta entre el 7% y el 15% de los embarazos.

Durante el embarazo, el crecimiento fetal está influenciado por varios factores, siendo la nutrición materna y la capacidad uterina esenciales para el desarrollo normal.

Un recién nacido se considera pequeño para la edad gestacional cuando su peso está por debajo del percentil 10 para la edad gestacional (distribución del peso y edad gestacional en comparación con las curvas de población estándar).

Sin embargo, es posible que el menor peso del bebé en el útero no signifique que haya una restricción del crecimiento. Solo puede ser un bebé biológicamente más pequeño que el bebé promedio con la misma duración de embarazo.

Es importante recordar que el crecimiento fetal puede verse influido por factores como la raza, el sexo, la clase social y la altitud.

Restricción del crecimiento fetal

¿Qué es la restricción del crecimiento fetal?

La restricción del crecimiento intrauterino describe casos en los que el feto es más pequeño de lo normal durante el embarazo. El diagnóstico se realiza cuando el peso fetal está por debajo del percentil 10 para su edad gestacional.

Causas de la restricción del crecimiento fetal

La principal causa de la restricción del crecimiento intrauterino radica en el déficit en el paso de nutrientes y oxígeno a través de la placenta al feto. Varios factores complejos pueden estar involucrados en esta pérdida, a saber, maternos, fetales y placentarios:

  • Infecciones maternas (TORCH) durante el embarazo;
  • Cambios cromosómicos;
  • Malformaciones congénitas;
  • Consumo de drogas ilícitas;

1. Factores maternos

  • Edad mayor de 35 años;
  • Trastornos del estado nutricional;
  • Enfermedad vascular crónica, especialmente cuando se complica con preeclampsia;
  • Enfermedades renales crónicas;

2. Factores fetales

Entre los factores de riesgo asociados al feto se encuentran las malformaciones genéticas (como el síndrome de Down, Edwards o Trisomía 18, Patau o Trisomía 13) y los cambios cromosómicos que pueden reducir la producción celular y el mal uso de nutrientes.

Otras posibles causas fetales son infecciones como toxoplasmosis, rubéola, citomegalovirus, herpes simple, sífilis congénita y malaria.

3. Factores placentarios

El transporte y el metabolismo placentario son fundamentales para una correcta nutrición y oxigenación fetal durante todo el embarazo.

La insuficiencia vascular úteroplacentaria, la anomalía uterina (útero bicorne, tabicado), la placenta previa, la inserción velada del cordón umbilical, los tumores y el síndrome de transfusión fetal (en el embarazo de gemelos) se encuentran entre los factores de riesgo.

Diagnóstico de restricción del crecimiento fetal

El diagnóstico del problema rara vez se basa en el tamaño del abdomen.

La RCIU suele detectarse en los exámenes prenatales de rutina, cuando el médico mide la cintura abdominal. En ese momento, puedes ver que la barriga es demasiado pequeña para la media.

Sin embargo, esta misma condición se puede diagnosticar mediante una ecografía.

Tratamiento de la restricción del crecimiento fetal durante el embarazo

El tratamiento dependerá de las causas asociadas con el bajo peso.

El reposo durante el embarazo, la alimentación intravenosa o la medicación para mejorar el flujo sanguíneo a la placenta son algunos de los posibles enfoques.

Prevención de la restricción del crecimiento fetal

Una buena dieta, un peso y descanso adecuados y la eliminación de ciertos factores de riesgo pueden ayudar a prevenir el problema.

El control de enfermedades maternas crónicas o el diagnóstico prenatal de complicaciones genéticas familiares también pueden ayudar a prevenir la RCIU.

Consecuencias de la restricción del crecimiento fetal en el futuro del bebé

Aunque la restricción del crecimiento intrauterino se asocia con mayores tasas de morbilidad (tasa de portadores de una determinada enfermedad en relación con la población total) y mortalidad perinatal, más del 90% de los bebés que nacen pequeños para la edad gestacional recuperan peso en los primeros dos años de vida.

Entre los Consecuencias Posibles problemas la salud del bebé son:

  • Hipoxia (baja concentración de oxígeno en tejidos orgánicos);
  • Hipocalcemia (baja concentración de calcio en la sangre);
  • Policitemia (exceso de glóbulos rojos);
  • Hipotermia (dificultad para mantener la temperatura corporal);
  • Sistema inmunológico debilitado (dificultad para combatir infecciones);
  • Desarrollo neuropsicomotor deficiente;

En los bebés que sobreviven, hay evidencia de que la restricción del crecimiento fetal está asociada con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y diabetes en el futuro.

¿Existe el riesgo de tener un bebé con bajo peso al nacer en embarazos futuros?

El riesgo de que una mujer que tuvo un bebé con bajo peso al nacer tenga otro con el mismo problema es muy bajo. En términos estadísticos, los siguientes bebés son más grandes que el primogénito.

¿Cuándo se considera prematuro a un bebé?

Los bebés que nacen antes de las 32 semanas de gestación y tienen bajo peso (entre 1,75 y 2,25 kg) tienen un mayor riesgo de problemas de desarrollo. Retrasos cognitivos, trastornos del lenguaje, parálisis cerebral, dificultades de coordinación y equilibrio y deficiencias visuales y auditivas son algunos de estos problemas.

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