¿Se puede cancelar un viaje por enfermedad?

¿Se puede cancelar un viaje por enfermedad?

Ya no puedo irme porque me enfermé en el último minuto: ¿puedo cancelar las vacaciones y recuperar el dinero de la agencia o puedo, en mi lugar, hacer que un amigo mío use el paquete?

Siempre que el cliente de la agencia, que compró un viaje de vacaciones, tiene la intención de cancelar el paquete turístico por cualquier motivo (enfermedad, cancelación de vacaciones por parte de la empresa, riesgo de ataques o levantamientos populares, ocurrencia de compromisos personales o familiares, etc.), tiene varias posibilidades para ejercer sus derechos.

Lo primero que debe hacer un turista es comprobar si, En el contrato con la agencia, se inserta una cláusula que le permite la posibilidad de rescindir el contrato, los términos dentro de los cuales se puede ejercer este derecho, así como los métodos (por ejemplo: envío de carta certificada, fax, etc.).

El contrato podría supeditar el ejercicio de este derecho a la firma de un póliza de seguros que cubre cualquier riesgo de cancelación o renuncia de las vacaciones, incluso en el último minuto, mediante el pago de una delincuente.

En todo caso, e independientemente de ello, el Código de Turismo [1] y el código civil [2] proporcionar una protección de 360 ​​grados al consumidor, lo que le permite cancelar el viaje y recuperar todo el dinero pagado, sin pagar penalizaciones y sin supeditarlo a la suscripción de un seguro. Esta posibilidad, que también es reconocida por una extensa jurisprudencia [3], sin embargo, está sujeto únicamente a la ocurrencia de tres condiciones. En particular, la causa que provocó la imposibilidad de salir debe ser:

  • superviniente es decir, no debería existir al momento de firmar el contrato con la agencia;
  • impredecible, es decir, ni previsto ni previsible por el cliente en el momento de la firma del contrato. Así, por ejemplo, si la consumidora ya sabía que, estando embarazada, existiría el riesgo de un parto anticipado, no podrá invocar la causa y obtener la devolución del dinero; Del mismo modo, el empleado que planifique las vacaciones sin haber obtenido previamente la autorización de la empresa ya no podrá desistir del contrato. Sin embargo, podría hacerlo si el empleador, que primero le concedió los días, luego cambia de opinión;
  • no tiene que depender de causa relacionada con el viajero (piense en Tizio que, antes de irse, tiene un accidente automovilístico porque violó las reglas del código de circulación).

A continuación se muestran algunos ejemplos que permiten la cancelación del viaje y la devolución del dinero sin tener que pagar la penalización:

  • enfermedad o lesión grave y repentina (por ejemplo, fractura de una extremidad) por uno de los participantes en el viaje (por ejemplo, esposo o esposa) o por uno de los parientes cercanos (por ejemplo, madre que necesita tratamiento de uno de los turistas);
  • cancelación repentina de la licencia por parte de la empresa;
  • un estado de embarazo que hace que no sea aconsejable viajar.

Otras dos hipótesis en las que es posible cancelar el viaje sin tener que pagar penalizaciones y sin un seguro detrás es cuando la imposibilidad de salir fue determinada por eventos meteorológicos (un tsunami, un terremoto, un tornado que ha arrasado las estructuras o, en todo caso, ha inutilizado la zona) o eventos sociopolíticos (piense en una guerra civil o una zona de guerra). La valoración de la gravedad de estos hechos debe ser certificada por el Ministerio de Relaciones Exteriores que debe haber publicado avisos específicos en su sitio web.

Nota

[1] Decreto Legislativo 23.5.2011 n. 79, Código de Turismo.

[2] Art. 1256 cod. civ.

[3] Tribunal de Turín, ord. ex art. 702-bis cpc de 02.10.2014. Cass. enviado. norte. 16315 de 24.7.2013. GdP Bergamo envió. 9.06.2014; GdP Catania envió. norte. 1708/2014.

Tambien te puede interesar:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *