Sexo después del parto: ¿gran utopía o placentera realidad?

Sexo después del parto: ¿gran utopía o placentera realidad?

sexo después del parto

La sexualidad siempre ha sido considerada uno de los placeres de la vida, una fuente de gratificación personal y un elemento de serenidad entre la pareja. Sin embargo, un embarazo antes y la llegada del bebé después catapultan a la pareja a una nueva realidad biopsicosocial que inevitablemente los lleva a lidiar con el rol parental, y con todos los cambios relacionales y sexuales que siguen. Por tanto, es normal que la reanudación de una sexualidad sana pueda resultar difícil y obstaculizada por pequeños trastornos.

Pese a ello, es bueno no alarmarse y tratar de respetar los tiempos y deseos de la nueva madre sin descuidar la relación de pareja.

¡Veamos cuáles son las molestias más comunes y qué precauciones podemos tomar para manejarlas mejor!

¿Cuándo tener la primera relación sexual después de un parto natural?

Desde un punto de vista puramente clínico, antes de reanudar la actividad sexual, es necesario esperar al menos 40 días después del parto, para permitir que los órganos genitales femeninos vuelvan a su tamaño normal y detener las llamadas loquiaciones o pérdidas de sangre, similares a la menstruación. , que ocurren en el puerperio.

Además, puede suceder que durante el parto se hayan presentado laceraciones provocadas por el paso del feto o se haya realizado una episiotomía, en este caso es necesario esperar a que ambos tipos de «heridas» cicatricen.

De hecho, el proceso de curación puede provocar endurecimiento e inflamación de las terminaciones nerviosas con la consiguiente aparición de dispareunia. La dispareunia es una de las dolencias más comunes que afectan al menos al 50% de las mujeres en posparto. Con este término indicamos la percepción del dolor durante y / o después de las relaciones sexuales y puede sentirse tanto en la zona que rodea el orificio vaginal (dispareunia superficial) como en el interior de la pelvis durante la penetración (dispareunia profunda).

En ambos casos lo que sigue es una sensación de ardor e hipercontractilidad de los músculos pélvicos, provocando una acentuación del dolor y la imposibilidad de continuar la relación. Para evitar y / o minimizar esta sintomatología existen algunas precauciones.

Para reducir la inflamación y facilitar el proceso de curación. Los geles a base de aliamida se pueden aplicar con masajes en la zona vaginal y vulvar. Además, hay que tener en cuenta que después del parto los músculos del suelo pélvico están relajados y laxos; Por tanto, es importante realizar ejercicios dirigidos y específicos para recuperar el tono y la elasticidad con el fin de garantizar un correcto funcionamiento.

Cuándo tener relaciones sexuales después de una cesárea

En lo que respecta al parto por cesárea, aunque los órganos genitales no han sufrido cambios, aún es necesario prestar atención al corte para evitar que la mujer sufra dolor si no cicatriza adecuadamente o si se ejerce demasiada presión.

La influencia de los cambios hormonales en la sexualidad.

La reanudación de la sexualidad no está determinada única y exclusivamente por medidas físicas, sino que también es el resultado de una combinación hormonal. El evento de parto determina de hecho una modificación de los niveles hormonales con consecuencia sobre el estado de ánimo y la lubricación vaginal.

Durante la lactancia, vemos un aumento considerable en los niveles de prolactina que provocan una disminución de la libido y sequedad vaginal, lo que dificulta / dolorosa la penetración.

Además, el alto estrés que sufre la nueva madre aumenta los niveles de cortisol, la hormona del estrés, con efectos negativos sobre el deseo sexual.

Tener relaciones sexuales cuando la mujer no está debidamente lubricada. en algunos casos puede conducir a vestibulitis vulvar, que es un proceso altamente inflamatorio localizado en la entrada vaginal que causa microtraumatismos y dolores musculares.

Por tanto, será importante intervenir en caso de una mala lubricación mediante el uso de geles lubricantes o con terapia local de estrógenos para no interferir con la lactancia. También es necesaria una higiene íntima adecuada con jabones cicatrizantes que respeten el pH vulvar reduciendo la inflamación vestibular y vulvar.

Sexo después del parto: sentirse lista no solo físicamente

En ocasiones puede suceder que el dolor físico sea consecuencia directa de un bloqueo psicológico de la mujer que, desempeñando el papel de nueva madre, con todo el estrés y energía física que conlleva, todavía no se siente preparada para retomar una vida sexual normal. En estos casos es bueno hablar con tu pareja y contactar con el ginecólogo para descartar un problema orgánico. No tienes que sentirte obligado a empezar de nuevo necesariamente con una relación completa; si sientes las ganas puedes empezar con intercambios de cariño y ternura íntima que seguro te ayudarán a relajarte y redescubrir esa armonía y serenidad en pareja.

Y quién sabe, este nuevo tipo de acercamiento sexual los llevará a descubrir nuevas formas de divertirse juntos !!!

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