Sexo en el embarazo por trimestre: vive tu sexualidad al máximo

Sexo na gravidez por trimestre: viver a sexualidade em pleno

El sexo durante el embarazo no está contraindicado, excepto en casos de riesgo de aborto espontáneo o embarazo con complicaciones. El sexo es un buen ejercicio para fortalecer la musculatura de la pelvis (que ayudará en el momento del parto), para reducir la ansiedad y generar bienestar.

El embarazo es una fase llena de cambios en la vida de la mujer y la pareja. El cambio en la apariencia del cuerpo, el concepto de autoimagen, las náuseas, los cambios hormonales y las emociones de la mujer pueden afectar la vida sexual e implicar algunas adaptaciones.

Sin embargo, esta fase también puede ser una oportunidad para descubrir nuevas formas de placer y una gran intimidad para la pareja, siempre que exista una buena comunicación y comprensión de las necesidades de cada uno.

Sexo durante el embarazo: primer trimestre

Durante el primer trimestre, los cambios hormonales profundos pueden causar síntomas menos agradables como aumento de la sensibilidad en los senos, náuseas o náuseas que pueden disminuir el deseo o dificultar las relaciones sexuales.

Sin embargo, no existen reglas sobre la libido. El deseo sexual de una mujer puede aumentar, disminuir o permanecer al mismo nivel que cuando no estaba embarazada.

Siempre que no haya riesgo de aborto espontáneo, las relaciones sexuales son seguras al comienzo del embarazo. Sin embargo, muchas parejas deciden evitar la penetración porque no se sienten seguras y existe el temor de perder al bebé.

Sexo durante el embarazo: segundo trimestre

En el 2º trimestre desaparecen la mayoría de las molestias físicas que caracterizan los meses anteriores y, en general, aumenta el bienestar.

A partir de las 12 semanas, el riesgo de aborto espontáneo disminuye significativamente, lo que también contribuye a una mayor relajación de la pareja en relación al sexo.

A medida que la mujer aumenta de peso, su imagen de sí misma puede verse afectada, lo que puede inhibirla ante su pareja. Pero el embarazo provoca cambios en el cuerpo de la mujer que pueden intensificar su deseo sexual, como una mayor lubricación vaginal y un mayor flujo sanguíneo a los órganos genitales.

Por otro lado, el hombre también puede verse perturbado por la transformación de su compañera de amante a madre. Los primeros movimientos del bebé pueden desarrollar nuevos miedos. Después de todo, el bebé está ahí, creciendo y aumenta el miedo a lastimarlo durante las relaciones sexuales.

Nuevamente, la comunicación entre la pareja y el entendimiento de ambas partes son vitales y el sexo puede ser tan intenso y frecuente como deseen.

Sexo durante el embarazo: el tercer trimestre

En el 3er trimestre, otras cuestiones relacionadas con la evolución del embarazo pueden condicionar el sexo, como el riesgo de rotura prematura de la placenta o contracciones anticipadas a la fecha del parto.

En la última etapa del embarazo, los cambios físicos alcanzan su punto máximo: el aumento del volumen de la barriga, la dificultad para encontrar una posición cómoda para dormir, la hinchazón, la sensación de pesadez en las piernas, la retención de líquidos, el insomnio, dolor pélvico, … Todos estos pueden afectar el deseo sexual de una mujer.

Las posiciones laterales o semi-elevadas o reclinadas sobre almohadas son buenas alternativas para cuando la barriga empieza a crecer.

A medida que se acerca el parto, la ansiedad y el miedo también pueden afectar a la pareja. La proximidad de la fecha del parto lleva a algunas parejas a disminuir la frecuencia de las relaciones sexuales por temor a que esto anticipe el parto o perjudique el desarrollo normal del bebé.

Sexo y comienzo del trabajo de parto

En el último mes de embarazo, el sexo puede contribuir al proceso del parto debido a la presencia en el semen masculino de prostaglandinas, sustancias que favorecen la contracción del cuello uterino.

Sin embargo, esto no sucede si el proceso no es lo suficientemente maduro, lo que significa que no hay peligro de anticipar el parto a menos que su médico le indique lo contrario.

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