Timidez extrema o … ¿Mutismo selectivo?

Timidez extrema o ... ¿Mutismo selectivo?

Timidez extrema o …Mutismo selectivo? Es posible que nunca haya oído hablar del mutismo selectivo, como la gran mayoría de las personas.

Sin embargo, el mutismo selectivo se confunde a menudo con una extrema timidez, terquedad o incluso malos modales.

¿Qué es el mutismo selectivo?

El Mutismo Selectivo está debidamente descrito en el DSM-IV – Manual de Diagnóstico y Estadística de los Trastornos Mentales, como un trastorno psicológico caracterizado por la negativa a hablar en determinadas situaciones sociales (en la escuela por ejemplo), cuando esto se espera del niño, aunque no lo hace. en otros, situaciones.

En casos extremos, el niño podrá hablar solo en casa, con los padres. Este problema está estrechamente asociado con la ansiedad.

Según la información proporcionada por los servicios de Pedopsiquiatría del Servicio Nacional de Salud, la incapacidad de hablar de este niño no se debe a problemas de comprensión o lenguaje expresivo.

¿Qué caracteriza al mutismo selectivo?

La versión 2000 del DSM-IV-TR define las siguientes características:

  1. Incapacidad constante para hablar en situaciones sociales específicas, a pesar de hacerlo en otros contextos
  2. Esta alteración interfiere con los resultados educativos u ocupacionales o con los medios de comunicación.
  3. La duración de la perturbación es de al menos un mes (no se limita al primer mes en la escuela)
  4. La incapacidad para hablar no se debe a la falta de conocimiento o desconocimiento del idioma requerido en una determinada situación social.
  5. Este trastorno no pertenece a problemas de comunicación (tartamudeo, por ejemplo), ni ocurre con otras enfermedades psicóticas como la esquizofrenia.

¿Cuáles son las características de un niño con mutismo selectivo?

La mayoría (si no todas) de las características de los niños con mutismo selectivo se pueden atribuir a la ansiedad:

  • Habla libremente en casa pero quédate completamente o casi no verbal con extraños o en la escuela
  • Incapacidad para hablar incluso con adultos de la familia (incluidos los padres) en presencia de terceros
  • Dificultad para conversarr con compañeros de escuela
  • Parece quedarse «apagado «o» paralizado«En situaciones sociales
  • Usa gestos, expresiones faciales. o asentir / no está de acuerdo en lugar de comunicarse verbalmente
  • Ansiedad de separación en niños pequeños
  • Síntomas de ansiedad social. como el miedo a ser objeto de burlas o críticas, perfeccionismo y miedo a ser el centro de atención
  • Síntomas físicos: mutismo, dolor abdominal, vómitos, dolor de cabeza, dificultad para respirar, diarrea, nerviosismo, sensación de miedo
  • Otros problemas relacionados con la ansiedad que pueden surgir con el mutismo selectivo: fobias específicas, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno de ansiedad generalizada, trastorno de pánico y otros
  • Síntomas en un entorno escolar: reserva, jugar solo o no jugar, vacilación en dar respuestas (incluso no verbales), distracción, dificultad para seguir una serie de instrucciones.
  • Muchos niños, especialmente los muy inteligentes, podrán compensar la falta de interacción social con excelentes habilidades académicas.
  • Es importante saber que muchos de estos síntomas pueden no manifestarse en contextos en los que el niño se sienta cómodo, como en casa.

¿Qué otros comportamientos puede manifestar el niño?

El niño con Mutismo selectivo puede exhibir una variedad de comportamientos desafiantes en casa. Por tanto, el niño puede mostrar inflexibilidad, terquedad, mal genio, con una actitud autoritaria, asertiva y dominante en el hogar.

Además, estos niños también pueden manifestar cambios de humor, ataques de llanto y retrasar la realización de tareas.

Algunos niños también exhibirán comportamientos algo absurdos o negativos, tanto en el hogar como en otras situaciones sociales, incluida la escuela y las fiestas. Estas actitudes se deben a que el niño ha desarrollado mecanismos inadecuados para combatir la ansiedad.

Otro aspecto del comportamiento del niño con mutismo selectivo es el hecho de que el mismo niño puede manifestar una dificultad extrema para simplemente saludar con la mano. Sin embargo, el mismo niño puede hablar sin parar cuando se siente cómodo.

¿A qué edad aparece el mutismo selectivo?

Por lo general, el niño comienza a mostrar una ansiedad severa en contextos sociales muy pequeños, es decir, cuando va a la escuela infantil. Esto generalmente se confunde con timidez. Muchos niños con este problema todavía tendrán antecedentes de ansiedad por separación.

El mutismo selectivo se suele diagnosticar entre los 3 y los 8 años de edad. A menudo, cuando el niño comienza la escuela es cuando el mutismo selectivo ocurre de manera más evidente. Esto se debe a que se espera que el niño interactúe y hable en un contexto escolar. El maestro puede decirles a los padres que su hijo no interactúa con sus compañeros, por ejemplo.

¿Cuáles son las consecuencias de no diagnosticar y tratar este problema?

EL Mutismo selectivo puede causar problemas importantes en la vida de un niño. A nivel social, puede interferir seriamente con la adaptación del niño a la escuela, impidiéndole entablar amistad con sus compañeros y jugar con ellos. Puede evitar que el niño participe en juegos que requieran comunicación verbal.

En el aula, puedes evitar que el niño pida ayuda, como aclarar una duda o ¡incluso pedir ir al baño!

Esta alteración también puede interferir con el rendimiento académico del niño.

¿Existe tratamiento para el mutismo selectivo?

Afortunadamente, sí. Según la organización sin fines de lucro Child Mind Institute, es posible tratar la Mutismo selectivo, después de diagnosticarlo con un especialista, como un Pedopsiquiatra.

Los tipos de tratamiento son los siguientes:

Terapia de comportamiento:

El uso de técnicas terapéuticas conductuales especializadas debe promover el habla y luego reforzar las experiencias exitosas del habla. El niño debe ser reconocido y recompensado constantemente por sus logros. De esta manera, ayudará al niño a ganar confianza en sí mismo y a prepararlo para experiencias cada vez más desafiantes.

Para que un programa de tratamiento sea eficaz, es fundamental que el niño aprenda a hablar en situaciones cotidianas y no solo en el consultorio del médico. Entonces, motivarla a pedir helado en un café, por ejemplo, es una forma de hacer que hable en contextos de la vida real.

Medicamento

Aunque es preferible la terapia conductual, si no proporciona resultados satisfactorios, la medicación puede ayudar. Según la misma fuente, la terapia conductual suele producir resultados rápidos.

Sin embargo, si se necesita medicación, el pedopsiquiatra probablemente recetará un fármaco antidepresivo, indicado para los trastornos de ansiedad. Esta droga dejará al niño, o incluso al adolescente, más desinhibido y por lo tanto más cómodo para hablar socialmente. Sin embargo, los antidepresivos tardan algunas semanas en surtir efecto, por lo que se necesita paciencia. El tratamiento puede durar al menos 6 meses, pero si es necesario, 9 o incluso 12 meses.

Coordinación con la escuela

Es muy importante que el manejo del Mutismo Selectivo se lleve a cabo en coordinación con la escuela ya que es allí donde el niño pasa gran parte de su tiempo.

Es muy probable que los maestros y directores de escuela nunca hayan oído hablar del mutismo selectivo. Como consecuencia, pueden considerar que el comportamiento del niño es un desafío o incapacidad para comprender lo que se les transmite. No es dejar al niño en silencio lo que le ayudará.

Es necesario dilucidar a los maestros y demás personal de la escuela que desconocen el mutismo selectivo, para que puedan ayudar al niño a superar la ansiedad de hablar. Los maestros pueden hacer lo siguiente con el niño:

  • Combine formas de comunicarse, como mostrar una tarjeta específica para pedir ir al baño.
  • Asegúrele al niño que no lo obligará a hablar, pero que si se siente cómodo haciéndolo, no habrá ningún problema.
  • Trate de encontrar un momento en el que pueda fomentar una mayor comunicación verbal en el niño.
  • Dar pequeñas recompensas al niño cada vez que se exprese verbalmente.
  • Nunca castigue ni regañe al niño durante sus intentos de comunicación verbal, incluso si da una respuesta incorrecta
  • Deje que el niño le ayude antes o después de la escuela
  • Promover actividades en grupos pequeños
  • No olvides que este es un proceso que progresa progresivamente

¿Qué deben hacer los padres para ayudar?

  • No obligue al niño a hablar
  • Favorecer la práctica de una actividad deportiva que permita la interacción social
  • Evitar que el niño sea el centro de atención
  • Si es necesario, combine formas de comunicarse con el niño a través de símbolos o gestos.
  • Recompense y refuerce al niño cada vez que demuestre un progreso en el comportamiento verbal
  • Trate de asignarle pequeñas tareas al niño que lo obliguen a hablar.

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