Tubérculos de Montgomery: ¿qué son y cuál es la importancia de la lactancia materna?

Tubérculos de Montgomery: ¿qué son y cuál es la importancia de la lactancia materna?

Los tubérculos de Montgomery, también llamados glándulas areolares, juegan un papel clave en la lactancia materna, ya que protegen la piel de una mujer de las bacterias. Por lo tanto, en el artículo le explicamos qué son y por qué son importantes.

Tubérculos Montgomery

A lo largo del embarazo, el cuerpo de la mujer sufre cambios constantes. Entre estos cambios está la aparición de los tubérculos de Montgomery en el pecho de la mujer.

¿Qué son?

Los tubérculos Montgomery son pequeñas puntas redondeadas, similares a las espinillas, con un aspecto blanquecino ubicado en las areolas alrededor de los pezones de ambos senos.

Se trata de glándulas sebáceas (glándulas que producen sebo, una sustancia aceitosa) que tienen como objetivo proteger e hidratar esa área del cuerpo de la mujer.

Normalmente, se pueden visualizar de 10 a 20 glándulas por areola. En preconcepción, estas glándulas se llaman tubérculos de Morgagni.. Pero, con embarazo, su tamaño aumenta y cubrir la mayor parte de la areola. En esta etapa, se llaman tubérculos Montgomery.

Su importancia en la lactancia materna.

Estas glándulas tienen varias funciones. Uno de los más importantes es el segregación de sebo, un líquido lubricante, que forma una capa protectora sobre las areolas. Así, protege los pezones de las bacterias que pueden asentarse, de la posible deshidratación y la aparición de grietas o grietas en el pezón.

Durante el embarazo, los tubérculos de Morgani se multiplican para desempeñar su papel en la protección del seno de la madre y, en consecuencia, actúan a favor de la lactancia materna saludable.

En el período posparto, los tubérculos de Montgomery liberan un olor que, según los expertos, es lo que impulsa a los bebés a buscar el seno de su madre. Por lo tanto, estas glándulas son un tipo de estímulo olfativo para los bebés, estimulan la alimentación materna y el vínculo afectivo.

Cuidar los tubérculos de Montgomery

A fin de que preservar su función antibacteriana, los expertos recomiendan lavar los senos solo con agua, sin gel de ducha, ya que sus compuestos pueden comprometer la producción de sebo, así como hacer que la piel esté más seca, lo que mejora las grietas, grietas y otras afecciones que constituyen dificultades para amamantar

Según la Organización Mundial de la Salud, el uso de ungüentos para las fisuras en los senos debe usarse con gran precaución, ya que la mayoría de ellos contienen sustancias de origen químico que pueden ser peligrosas, e incluso tóxicas, para el bebé.

Si siente la necesidad de usar algo para ayudar con el dolor y curar heridas, una pomada a base de lanolina es ideal.

Otras Consideraciones

Aunque es una condición frecuente en el embarazo y el posparto, también puede ocurrir en una mujer que no está embarazada ni amamantando.

En tales casos, si nota la presencia de estos blancos blancos en su seno, es aconsejable buscar consejo médico, ya que puede estar relacionado con un desregulación hormonal. Pero no hay motivo de preocupación. Una vez que las hormonas son estables nuevamente, la apariencia de los pezones vuelve a la normalidad.

La información de este artículo no pretende reemplazar la guía de un profesional de la salud ni servir como recomendación para ningún tipo de tratamiento.

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